En su conferencia del 13 de abril del presente año Salomón Jara, en un contexto de elecciones para elegir a un nuevo rector en la UABJO, calificó a Farid Acevedo como el mejor secretario de finanzas que ha tenido Oaxaca en los últimos veinte años. Descripción que se ha vuelto recurrente por parte de Jara Cruz para referirse al desempeño de los miembros de su gabinete, como, por ejemplo, de la titular de la secretaría de turismo del estado. En otras palabras, en el contexto ideológico del gobernador somos afortunados de tener al gabinete estatal integrado de los mejores servidores públicos de la época reciente.
Desafortunadamente, tanto en lo financiero, así como en el sector turístico, y en la gran mayoría de los sectores que conforman a la administración pública estatal los resultados son grises.
Retomando el tema central, de acuerdo con la amplia literatura existente, un gobierno con finanzas públicas saludables se caracteriza por la sostenibilidad, la responsabilidad fiscal y la transparencia en la información sobre el manejo del dinero de los contribuyentes.
Además, las principales características clave de un gobierno financieramente estable son: la deuda pública bajo control, manejable y es utilizada para financiar inversión productiva, no para el gasto corriente; existe una política de racionalización del gasto, evitando el desperdicio y priorizando áreas estratégicas, como el sector salud y de seguridad pública; cuenta con una alta recaudación tributaria sin necesidad de aumentar impuestos excesivamente; la planificación de gasto público está ligada a resultados medibles, no solo a la ejecución del dinero; y, por último, lo más importante, un manejo fiscal ordenado mantiene estable la inflación subnacional, es decir, la local-estatal, pero también genera la llegada de inversión a la entidad.
Estimado lector, de estas características y desde su experiencia del día a día, ¿con cuáles considera que cumple el gobierno de Salomón Jara?
En este contexto, sobre la primera más importante, que es mantener la inflación estatal, tal parece que el panorama puede no ser el mejor de los últimos veinte años.
En primer lugar, es necesario recordar que la inflación es el aumento sostenido y generalizado de los precios de los bienes y servicios de una economía a través del tiempo, calculada con base en el costo de la canasta básica. Su medición e interpretación es importante porque una inflación controlada permite mantener el poder adquisitivo de los individuos al mismo tiempo que incentiva la producción de bienes. Una inflación demasiado alta es mala porque la población reduce su capacidad de compra en función de su total de ingresos.
De acuerdo con datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor del INEGI y del semáforo económico de la consultora México, ¿cómo vamos?, para la primera quincena de abril del 2026, Oaxaca se ubicó como la segunda entidad federativa con mayor inflación con una tasa del 5.5%, mientras que la inflación nacional fue del 4.45% para el mismo periodo.
Dinámica que ha mantenido el estado de Oaxaca desde inicios de este año, cuando durante la primera quincena de enero registró una tasa del 4.64%, con lo cual se ubicó en segunda posición.
En esta línea, de acuerdo con el Sistema de Información Económica del Banco de México, los índices al precio al consumidor del INEGI, así como de diversos reportes económicos estatales oficiales, se pueden determinar algunos de los resultados más significativos en la dinámica de la inflación anual del estado de Oaxaca de los últimos 22 años.
Del año 2004 al 2008, la tasa de inflación anual osciló entre 3.51% y el 5.03%, siendo un periodo de estabilidad moderada previo a la crisis del 2009. Mientras que para el 2015, fue de 2.68%, siendo un periodo de inflación históricamente baja para la entidad y el país.
Ahora bien, también es necesario recordar que una ciudad capital es el reflejo de la entidad federativa a la que pertenece; funciona como cabeza política y administrativa, concentrando las consecuencias multidimensionales de la toma de decisiones del resto del estado.
Al respecto, en los informes del INEGI, consistentemente la ciudad de Oaxaca de Juárez es reportada entre las ciudades con mayor inflación, promediando tasas superiores al 5%. Tan sólo a inicios del 2026, de acuerdo con los datos más recientes sobre el Índice Nacional de Precios al Consumidor, con una tasa del 5.93%, la Verde Antequera se posicionó como la tercera con mayor crecimiento de precios en abril del 2026.
A mediados del 2024, Oaxaca de Juárez se posicionó, con una tasa del 6.36%, como la ciudad con la mayor inflación estatal en México. Para finales de noviembre del 2025, se posicionó en segundo lugar con una tasa del 4.79%, por arriba de ciudades como Ciudad Juárez y la Ciudad de México.
Cabe señalar, estimado lector, que estos resultados se dieron cuando el estado de Oaxaca ya contaba con los mejores secretarios de los últimos 20 años.
Sumado a lo anterior, los puntos clave para entender la tendencia de encarecimiento de la última década en Oaxaca son la brecha regional debido a los costos logísticos y de operación comercial en el estado, que suelen rondar entre el 4% y el 5% en comparación con otras regiones del país.
Además, en el 2026, el panorama fiscal en Oaxaca presenta escenarios irónicos. En uno de los estados con mayores niveles de pobreza, pobreza laboral e informalidad, se registra un aumento en algunos de los principales impuestos locales. Por ejemplo, se incrementó el impuesto vehicular en un 41%, ya que los pagos de derechos vehiculares subieron, en promedio, de $1,629 a $2,299, afectando a propietarios de autos particulares.
Otro incremento se da en la retención del Impuesto Sobre la Renta aplicado a los salarios de los trabajadores sindicalizados del estado. Denunciando una “doble tributación” y aumentos significativos en las deducciones del ISR a partir de la primera quincena de abril.
Por otra parte, sobre la segunda característica más importante de tener finanzas públicas, la llegada de inversión a la entidad, el Maestro Alejandro Luis Cruz Macía, presidente de la COPARMEX Oaxaca, en su más reciente publicación, señala que el estado se encuentra en la posición 30 de 32 en el índice de competitividad estatal 2025 del Instituto Mexicano para la Competitividad. Esto significa que Oaxaca continúa con una desventaja estructural para atraer y retener inversión.
El presidente de la COPARMEX Oaxaca también señala que no basta con tener una obra estratégica como el Corredor Interoceánico, si alrededor de ella persisten baja productividad, alta informalidad, debilidad institucional y condiciones poco favorables para instalar y hacer crecer una empresa. Pero también deja en claro que Oaxaca, no necesita de discursos triunfalistas del gobierno, como, por ejemplo, tener finanzas públicas sanas, si en la realidad no se cuenta con certeza para invertir.
Por todo lo anteriormente planteado, se deduce que los dichos del gobernador sobre que Farid Acevedo es el mejor secretario de finanzas de los últimos 20 años en Oaxaca quedan en entredicho. Aunque se entiende el porqué de éstos, al ser mencionados en un contexto de elecciones y autonomía Universitaria.
Donde, por cierto, Farid Acevedo es uno de los actuales candidatos a rector de la UABJO, de quien su postulación ha generado controversias, pero también interrogantes, algunas que con el tiempo se responderán, mientras que otras ya se pueden deducir. Entre las cuales destacan las siguientes.
De acuerdo con las normas electorales de la UABJO, uno de los requisitos para ser aceptado como candidato a rector es comprobar físicamente, y no únicamente en el papel, su asistencia a clases en los dos años previos a su postulación, ¿Por qué entonces el Colegio Electoral Universitario del Honorable Consejo Universitario no se pronunció al respecto?
En su discurso electoral, Farid Acevedo, además de repetir hasta el cansancio de su inmenso cariño a la UABJO, señala y reconoce de su complicada situación financiera, ¿qué fue lo que hizo para remediar esta situación desde la titularidad como secretario de finanzas?
Por último, en materia financiera y de gestión pública, ¿Farid Acevedo también manejará las finanzas universitarias tal y como manejó las de todo el estado? ¿De igual forma se tendrán aumentos en las colegiaturas, otros conceptos de cobro y doble tributación? ¿También se llevarán a cabo estrategias de “combate a la corrupción” para intentar despojar de sus plazas a docentes y trabajadores administrativos de la UABJO?
Al tiempo.
