Las víctimas fueron interceptadas por sujetos armados en las calles Estado de México y Estado de Durango, alrededor de las 14:00 horas el sábado. Recibieron múltiples impactos de bala y fallecieron en el lugar. Elementos de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato ya investigan el doble homicidio.
Patricia y Katia se integraron al colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos tras la desaparición de Miguel Ángel Jáuregui Acosta el 8 de febrero de 2024. El joven fue localizado sin vida en una fosa clandestina en marzo de 2025. A pesar del dolor, madre e hija siguieron participando en jornadas de búsqueda y apoyo a otras familias.
El colectivo y organizaciones de derechos humanos condenaron el asesinato y exigieron justicia. “Buscar a un ser querido no debería costar la vida”, señalaron activistas. Este crimen ocurre justo antes de la marcha por el Día de las Madres del 10 de mayo, en la que las buscadoras tenían previsto participar.
Al menos 37 buscadores han sido asesinados en México desde 2010, según registros de organizaciones civiles. La Fiscalía no ha informado sobre posibles móviles ni detenidos hasta el momento.
Familiares de las víctimas alistan su sepultura y han pedido apoyo para cubrir los gastos funerarios. La violencia contra defensoras de derechos humanos y buscadoras en Guanajuato vuelve a poner en el centro el riesgo que enfrentan quienes exigen verdad y justicia.
