La tranquilidad de la mañana de este 2 de enero se vio interrumpida en el estado de Oaxaca por un sismo de magnitud preliminar 6.5 que, aunque tuvo su epicentro en las costas de Guerrero, se percibió con una intensidad moderada en gran parte del territorio oaxaqueño.
El movimiento, registrado a las 07:58 horas, activó de inmediato la respuesta de las autoridades estatales, quienes iniciaron el despliegue de brigadas de Protección Civil para evaluar la integridad de edificios públicos y zonas habitacionales, especialmente en las regiones de la Costa y los Valles Centrales.
Un elemento distintivo de esta emergencia fue la puesta en marcha, por primera ocasión, del sistema de alerta masiva a través de teléfonos celulares.
Los dispositivos móviles emitieron una señal sonora y un mensaje de texto preventivo de forma simultánea a los altavoces urbanos, marcando un precedente en la gestión de riesgos tecnológicos en el estado.
Esta nueva modalidad de aviso permitió que la población reaccionara con mayor prontitud ante el fenómeno telúrico que se originó a escasos kilómetros de San Marcos, Guerrero.
Hasta el momento, el Gobierno del Estado ha confirmado que los protocolos de verificación siguen activos en las ocho regiones para descartar daños en infraestructura estratégica o monumentos históricos.









