En México y Oaxaca, vale más el combate al “huachicol” que la vida de las mujeres; Sin funcionar Alerta de Violencia Género

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Escudándose en conceptos por demás tramposos sobre el alto índice de feminicidios en Oaxaca, el fiscal general Rubén Vasconcelos Méndez maquilló las cifras de asesinatos de mujeres y de forma mañosa los dividió en dos conceptos, “muertes violentas de mujeres y feminicidios”, para justificar su inoperatividad al frente del combate a este gravísimo delito.

Reporta la Fiscalía que durante 2017 se iniciaron 121 carpetas de investigación por muertes violentas de mujeres. 51 por feminicidio (más 4 por tentativa de feminicidio) y 70 por homicidio doloso. En 2018, se iniciaron 116 carpetas de investigación por muertes violentas, 29 por feminicidio (más 9 en grado de tentativa) y 87 por homicidio doloso. En 2017 fueron asesinadas en Oaxaca129 mujeres y en 2018,127.

Y que el número de muertes de mujeres por feminicidio disminuyó en 2018 respecto a 2017 al pasar de 51 carpetas de investigación a 29. “Estamos muy por debajo de la media nacional que es de 49 casos. Oaxaca ha pasado a ser en casos de feminicidio el número 10 entre los estados del país, cuando en 2017 fue el número 4”.

La trampa de estos datos duros se ubica en el concepto mal empleado de muertes violentas de mujeres, porque ambos tipos de asesinatos se llaman feminicidios y eso no es algo que esta columnista se haya inventado, está definido por estudiosas de la materia de igualdad de género como la doctora Celia Amorós y la filósofa feminista española Luisa Posada Kubissa.

Ambas definen al feminicidio como “asesinato de las mujeres por el hecho de ser mujeres”. O como dice Celia Amorós “la maté porque era mía o la maté porque no era mía”

Mañosamente Vasconcelos Méndez selecciona al feminicidio cuando la mujer es asesinada por su pareja o expareja, y cuando es acribillada por razones de delincuencia organizada, trata de personas, crimen organizado o socio-sexual, son para el Fiscal muertes violentas de mujeres.

Eso aquí y en el mundo es falso, ambos conceptos de asesinatos de mujeres son feminicidios y si se hace la sumatoria tanto de uno como del otro, tenemos que van 266 muertes de mujeres, incluyendo los recientes hechos de la chica que mataron en Tuxtepec Reina Iris E. C., y en 2019 suman 18 casos que debería preocuparle a las autoridades de Gobierno, principalmente al gabinete de seguridad.

¿De dónde sacó que bajó la incidencia de feminicidios en Oaxaca?

Lamentablemente, aunque es duro reconocerlo, las mujeres nos hemos convertido solo en estadística, en datos duros, ninguna autoridad en este país y menos en Oaxaca se ha preocupado realmente por combatir este fenómeno tan grave que puede llegar a altos índices como las muertas de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Esto es lo que debería preocuparle al Gobierno de Oaxaca, pero lo más probable es que al Gobernador Alejandro Murat Hinojosa le mientan sus colaboradores, como el propio fiscal Rubén Vasconcelos o el mismo Raymundo Tuñón Jáuregui, “El enamorado Tuñón”, como suele llamarle el mismo Mandatario oaxaqueño, para salvar el pellejo.

Ahora bien.

Mucha gente se pregunta de por qué tantos asesinatos de mujeres si hay 40 municipios donde se decretó la Alerta de Violencia de Género (AVG), la cual se ha convertido en una medida ineficaz e infuncional, pero ésta no va a funcionar si no se cuenta con un presupuesto federalizado para enfrentar el feminicidio, donde participen los tres niveles de Gobierno, federal, estatal y municipal. Sin esto no se puede echar andar.

Tampoco se cuenta con un marco jurídico armonizado apegado a los tratados internacionales y eso es tarea del Congreso del Estado de Oaxaca, de nuestros flamantes diputados y diputadas locales, que deben armonizar la totalidad de leyes respetando siempre los derechos humanos de las mujeres, donde las y los representantes populares en la entidad oaxaqueña tampoco han cumplido con esta responsabilidad.

También y hay que decirlo tenemos una sociedad que entiende la violencia contra las mujeres como algo natural y es ahí donde las instituciones como la Secretaría de la Mujer Oaxaqueña a cargo de Ana Vásquez Colmenares debería ponerse a diseñar campañas enfocadas a desnaturalizar esa violencia para que la sociedad la perciba como un delito.

Prefiere la SMO organizar bailes como el “Festival Amor sin Violencia Oaxaca” para el próximo 14 de febrero, donde ofrecerá un concierto con la China Sonidera en el Parque de Ciudad de las Canteras, que enfocarse a diseñar políticas públicas enfocadas a eliminar la violencia contra las mujeres en todos sus ámbitos.

Como el ámbito familiar, por ejemplo, desde donde se sigue fortaleciendo un modelo de familia “nuclear”, donde el poder lo ejerce el papá y a la mamá no se le ve, su tarea no se le reconoce, ni se remunera, es la clásica familia donde uno es el que grita y los demás obedecen, desde ahí se debe trabajar con los miembros de las familias para sensibilizarlos.

En Oaxaca necesitamos familias donde exista igualdad, donde no haya violencia, porque a medida de que se incrementen los niveles violentos desde el seno familiar, la probabilidad de que un niño crezca entre esos patrones de conducta, cuando llega a ser adulto vamos a tener a un delincuente en potencia.

Ojo, los hogares no pueden seguir siendo fábricas para hacer delincuentes, ese es el meollo de la prevención y aquí entra el trabajo de la SMO, como también debería capacitar a los Agentes del Ministerio Público y a los jueces, porque ambos tienen conceptos distintos de lo que es la violencia de género, por eso los violadores salen libres.

Además, todas las instituciones públicas reproducen la desigualdad y violencia contra las mujeres, y aquí entran hasta servidores públicos que se ponen a ver en sus computadoras páginas pornográficas y hasta se burlan de las mujeres, sigue existiendo el acoso sexual, cómo lo van a eliminar si ellos mismos la reproducen.

Aquí cabe preguntar: ¿Qué hará el Gobernador para que en cada una de las dependencias no se reproduzca la violencia contra las mujeres y la SMO no cierre los ojos frente a este fenómeno y tampoco se coluda?

Otra instancia que tampoco ha cumplido con su papel de apoyar a las mujeres violentadas, es el Centro de Justicia para las Mujeres, con presupuesto, donde debe haber especialistas en la materia de violencia de género, pero han sido las propias víctimas de violencia las que se quejan de dicha institución, donde refieren que las orillan a regresar con sus parejas que las violentan.

El CEJUM de Juchitán, por ejemplo, es un verdadero elefante blanco, no funciona, ni siquiera está terminado en su totalidad. ¿No sería mejor ocupar ese presupuesto para que en las Agencias del Ministerio Público, que es donde recurren con mayor frecuencia las mujeres violentadas, se tengan todos los servicios y se dote de personal especializado para atender los casos?

Tanto jueces como Ministerios Públicos deben contar con un catálogo de lo que significa la violencia de género, y no difieran en el concepto.

Se entiende, por supuesto, que el tema del combate a los feminicidios es un trabajo integral donde participen los tres órdenes de gobierno, pero lo que sí debe quedar claro es que el asesinato de mujeres en manos de su pareja o ex pareja, es feminicidio, y el asesinato a manos de desconocidos llámese crimen organizado, es feminicidio y no homicidios dolosos.

Es muy, pero muy preocupante que el Gobierno de Oaxaca esté completamente rebasado por los altos índices de inseguridad y la violencia, aunque las instancias encargadas de la seguridad y de la impartición de justicia se nieguen a reconocerlo.

Si bien es cierto que los índices de violencia son también muy altos a nivel nacional, a Murat Hinojosa debe preocuparle Oaxaca, donde los cuerpos de seguridad acorde a las políticas implementadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador, se han dedicado a combatir el huachicol, que sin duda también es un delito grave.

Y a este fenómeno delincuencial sí le han destinado presupuesto, y a las mujeres las han dejado en completa indefensión, cuando en uno de los ejes rectores del Plan Estatal de Desarrollo de Oaxaca 2017-2022, viene como política transversal la igualdad de género.

Pero bueno, por lo visto en México y Oaxaca vale más el combate al huachicol, que la vida de mujeres.

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