“Nos cortan la mitad de nuestra vida y aún así tenemos que seguir de pie para exigir la justicia para ellas”, lamentó Ana María Robles, madre de la joven Viridiana Montserrat García, asesinada el 19 de octubre de 2021 en la Unidad Habitacional Ricardo Flores Magón, norte de la ciudad de Oaxaca.
A 14 años del feminicidio, las víctimas indirectas del crimen aún no han tenido acceso total a la justicia, lamentó la también abogada, quien ha luchado durante prácticamente tres lustros para que el feminicidio de su hija no quede impune.
“Yo apelo a la Presidenta como madre, ante todo, porque ella también debe saber el dolor y debe imaginar el dolor que vivimos al perder un hijo o una hija”, sostuvo Ana María.
Viridiana Montserrat García es una de las 300 mujeres cuya memoria se honra en la Plaza de la Resistencia, instaurada sobre la calzada Niños Héroes de Chapultepec de la ciudad de Oaxaca, por víctimas indirectas.
Este jueves, familiares de las víctimas colocaron una ofrenda y presenciaron la bendición de la cruz situada en ese punto de la capital.
“En el caso personal son 14 años de una búsqueda de justicia para mi hija y para una menor en orfandad, que en esa época era una bebé; ahora ya es una jovencita. Ha sido muy difícil, muy difícil porque nos encontramos con muchas complicaciones para llegar a ello”, agregó en entrevista.
Además de luchar por la justicia para su hija, Ana María se encargó de cuidar a su nieta, hija de Montserrat, que al momento del feminicidio tenía un año.
El responsable de los hechos, Édgar Fabián Martínez Carmona, quien huyó de Oaxaca con la ayuda de sus padres, fue capturado en Baja California Sur un año después de los hechos y ha sido sentenciado a más de 66 años de prisión; sin embargo, la reparación del daño sigue inconclusa.
Ahora la abogada y víctima indirecta se pronuncia por el derecho de la niñez y adolescencia que sufren los estragos de los crímenes.
“Como puedes ver, hay una cruz que representa la memoria de ellas y con la que estamos aquí representándolas y honrándolas”, subrayó.
“En todos los casos nos encontramos con pocos avances, porque de pronto los feminicidas cuentan con grandes asesores, tienen grandes posibilidades económicas y muchas canonjías”.
En el caso de Viridiana Montserrat, su familia ha exigido justicia a tres gobernadores: Gabino Cué, Alejandro Murat y Salomón Jara.
“Las víctimas han caminado mucho en la búsqueda del acceso a la justicia. Hemos tocado puertas. Este ya es el tercer gobernador al que buscamos para que nos escuchen, nos atiendan y podamos obtener el tan anhelado acceso a la justicia. Que haya una reparación hacia las víctimas, pero en específico a las niñeces y a las juventudes en orfandad, que es un núcleo que se encuentra olvidado dentro de las políticas públicas del Estado”, declaró.
Sobre los avances legislativos en torno al castigo del feminicidio y la promoción de normativas que sancionen la complicidad de familiares con feminicidas, afirmó: “Pues una mejora como tal, no. Ha habido grandes reformas al código procesal penal y eso también nos lleva a la dilación de los procesos”.
“Creo que cuando vayan a legislar, tanto las cámaras bajas como las altas, deberían sentarse con las víctimas para escucharnos, saber a qué nos enfrentamos y qué retos tenemos en la búsqueda de acceso a la justicia”, añadió.
“Somos diez madres que representamos a más de 300 mujeres que padecen este flagelo del feminicidio. Muchas están ausentes por edad, salud o porque se encuentran fuera, pero sus temas se incluyen en la lucha jurídica para que se impulsen dentro del ámbito penal”, concluyó al referirse a la conmemoración realizada este jueves en la Plaza de la Resistencia.
