Ciudad de México. – Integrantes de la sección correspondiente a bibliotecas del Sindicato Nacional de Cultura (Sinac) tomaron este miércoles las instalaciones de la Biblioteca Vasconcelos, ubicada en la colonia Buenavista de la Ciudad de México. La protesta derivó en el cierre de puertas para los usuarios y la cancelación de eventos culturales, talleres y servicios de consulta que estaban previstos para desarrollarse a lo largo del día en el inmueble federal.
A través de sus canales oficiales, la administración de la Biblioteca Vasconcelos comunicó que las actividades programadas quedaban pospuestas hasta nuevo aviso por causas ajenas a la institución. No obstante, en los accesos principales los manifestantes colocaron pancartas y banderas para impedir la entrada de funcionarios y visitantes, señalando que la medida de presión responde a la falta de respuesta institucional frente a diversos incumplimientos en sus condiciones laborales.
Gabriela Ramírez Ramírez, representante de la sección SCDGB III del gremio sindical, explicó durante la concentración que el personal determinó declararse en asamblea permanente ante la intención de las autoridades de limitar concesiones y prerrogativas ganadas a lo largo de su trayectoria laboral.
La portavoz expuso que durante los últimos meses han detectado actos de abuso de autoridad por parte de mandos directivos y exigieron que se respete la autonomía sindical sin injerencias en su vida interna.
Entre los reclamos principales que motivaron la toma del edificio se encuentran la carencia de material de trabajo adecuado, la falta de uniformes reglamentarios y la ausencia de protocolos de seguridad en las distintas áreas operativas.
Asimismo, los agremiados denunciaron que existen fallas estructurales dentro de las instalaciones que los obligan a laborar sin suministro regular de energía eléctrica, además de acusar vulneraciones a sus derechos laborales reconocidos por escalafón y antigüedad.
Los trabajadores congregados en el acceso de Buenavista manifestaron su disposición de sostener mesas de diálogo con los representantes del sector cultural para revisar el pliego petitorio y alcanzar acuerdos por escrito. Mientras tanto, el inmueble permanece cerrado a los lectores y estudiantes, manteniéndose guardias de la base sindical en el perímetro del recinto a la espera de un acercamiento formal con las autoridades competentes.
