Organizaciones no gubernamentales y activistas realizaron esta tarde una marcha‑calenda en el centro de la ciudad de Oaxaca para pronunciarse en contra de la turistificación y gentrificación, en el marco del comienzo de los festejos de la Guelaguetza de 2026.
Bajo consignas como “Oaxaca es nuestra; por el derecho a la ciudad” y “No llegamos, ya estábamos aquí”, los manifestantes pertenecen al colectivo Colectivo Miscelánea Oaxaqueña de Acción Común.
Los integrantes de la agrupación demandaron poner freno a todas las políticas que pretenden aumentar el flujo turístico de la entidad, pues consideraron que se trata de un despojo en agravio de la sociedad.
Señalaron que, para garantizar la estadía de los visitantes, los locales se ven privados de derechos elementales como el acceso al agua potable.
En este sentido, refirieron que un extranjero consume cuatro veces más agua que una persona originaria.
El contingente partió del mercado Benito Juárez y se dirigió al Zócalo de la ciudad de Oaxaca.
Acusaron que, en la actualidad, Oaxaca es presa de un triple fenómeno: la ocupación espacial, laboral y simbólica, donde la ciudad ha dejado de existir para ser vivida y ha pasado a ser vendida.
Acusaron que la gentrificación ha provocado desplazamiento interno, pues el costo de la vivienda en el Centro Histórico es exclusivo, requiriendo más de 83 años de un salario medio estatal para adquirir una propiedad.
“Injusticia Hídrica: En medio de una crisis de escasez en las colonias, un solo visitante llega a consumir hasta cuatro veces más agua que un habitante local, sin que existan regulaciones efectivas para el sector turístico”.
En cuanto al extractivismo cultural y precarización: “Se denuncia la folklorización de las tradiciones y el plagio de diseños indígenas, así como un modelo económico donde el empleo generado es mayoritariamente informal y mal pagado, beneficiando solo a cadenas globales y actores externos”.
