La noche del miércoles 17 de junio, las autoridades del Gobierno Federal determinaron declararse en sesión permanente para continuar los diálogos con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la Ciudad de México. A través de un mensaje conjunto, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y el secretario de Educación, Mario Delgado, explicaron que buscan construir acuerdos institucionales que resuelvan las demandas magisteriales sin afectar el cierre del ciclo escolar de millones de alumnos en el país.
El encuentro ocurrió tras una serie de cinco reuniones directas sostenidas en las últimas semanas y más de 50 mesas de trabajo realizadas durante el último año entre los representantes de los maestros, los gobiernos estatales y las autoridades educativas. Los funcionarios federales explicaron cómo se han atendido la mayoría de las peticiones de los inconformes, dejando en claro que el principal punto de estancamiento radica en la exigencia sindical de cancelar por completo la actual Ley del ISSSTE.
De acuerdo con el pronunciamiento oficial, la negativa a desaparecer dicha legislación obedece estrictamente a criterios de responsabilidad económica y estabilidad presupuestaria a largo plazo. Las autoridades señalaron que diversos análisis técnicos demuestran que una medida de esa magnitud comprometería seriamente los recursos destinados a rubros prioritarios como la salud, los programas sociales, la infraestructura y la educación pública de las actuales y futuras generaciones del país.
Ante la falta de respuesta de la CNTE a la propuesta planteada originalmente el pasado 10 de junio, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo exhortó al magisterio a iniciar una etapa de análisis con rigor técnico, jurídico y financiero.
La propuesta gubernamental se divide en tres ejes fundamentales. El primero de ellos consiste en robustecer el sistema solidario de pensiones mediante una aseguradora pública que colabore directamente con el PENSIONISSSTE para ofrecer retiros dignos.
El segundo eje plantea concretar una reforma integral que redefina la relación entre el Estado y los docentes bajo principios de estricta transparencia y respeto laboral.
Con esto se busca erradicar de manera definitiva viejas prácticas (tales como el influyentismo, el nepotismo y la venta de plazas) que afectaron al sector en épocas anteriores. Los secretarios recordaron que esta medida corresponde de forma directa al compromiso número 27 de los 100 presentados por la titular del Ejecutivo Federal al inicio de su gestión.
Finalmente, la estrategia contempla el establecimiento de mesas regionales en cada entidad federativa para combatir de raíz el rezago educativo, procesar la reinstalación de maestros cesados y desahogar temas de justicia o reparación de daños a víctimas. Las autoridades afirmaron que la administración mantiene un respeto total hacia la libre manifestación pacífica y el derecho a la protesta social, pero hicieron un llamado a la sensibilidad política para no perjudicar los derechos de tránsito y laborales de la ciudadanía en general.
