Gerardo Mérida Sánchez quedó bajo custodia del Servicio de Marshals de Estados Unidos tras entregarse voluntariamente. Su declaración de inocencia se registró en una audiencia inicial donde enfrenta cargos relacionados con narcotráfico, según la fiscalía estadounidense.
La entrega de Mérida Sánchez se suma a la de Enrique Díaz de la Vega, quien se presentó a las autoridades estadounidenses pocas horas después. Ambos forman parte de un grupo de al menos 10 políticos sinaloenses investigados por presuntos vínculos con el narcotráfico, entre ellos el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
La fiscalía de Estados Unidos ha señalado que los funcionarios estarían relacionados con operaciones de cárteles, aunque los abogados de Mérida Sánchez rechazan las acusaciones y sostienen que se trata de un caso sin sustento probatorio. El exfuncionario decidió entregarse para enfrentar los cargos y defender su inocencia.
La ola de entregas y acusaciones contra políticos de Sinaloa ha generado gran atención en ambos países. La administración estadounidense ha intensificado sus acciones contra presuntos funcionarios corruptos que colaborarían con organizaciones criminales.
En México, el caso forma parte de las tensiones bilaterales por temas de seguridad y extradiciones. Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han emitido un posicionamiento oficial sobre las entregas de Mérida Sánchez y Díaz de la Vega.
Los dos exfuncionarios permanecen detenidos en Estados Unidos mientras avanzan los procesos judiciales. Se espera que en las próximas semanas se definan fechas para las audiencias formales y posibles solicitudes de extradición de otros involucrados.
