Tras una década de espera, la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO) se encuentra en la antesala de una nueva elección que ha subido de tono en los últimos días.
Lo que inició como una competencia de propuestas se ha transformado en un escenario marcado por un cruce de señalamientos directos entre los candidatos punteros y el reporte de agresiones físicas al interior de las unidades académicas, empañando el clima previo a la jornada electoral del próximo 13 de mayo.
En este contexto de polarización, el aspirante Enrique Martínez ha lanzado un desafío formal para detener la inercia de la confrontación con la realización de un debate público.
La propuesta, ya presentada ante la Comisión Electoral, busca que los cinco aspirantes a la Rectoría abandonen las campañas de pasillo y las estructuras de presión para confrontar sus proyectos de manera abierta y transparente ante la comunidad universitaria.
Se trata de un llamado a privilegiar la inteligencia y el plan de trabajo por encima de la propaganda y las porras oficiales.
La viabilidad de este encuentro académico y político queda ahora bajo la responsabilidad de la Comisión Electoral que encabeza Enrique Mayoral Guzmán.
Con lonas misteriosamente arrancadas y un ambiente enrarecido por la guerra sucia, el debate se perfila como la última oportunidad para que los universitarios evalúen quién posee la capacidad real de dirigir la Máxima Casa de Estudios.
La pelota está en la cancha de las autoridades electorales, quienes deberán decidir si abren las puertas al contraste de ideas o permiten más tensión en víspera de la jornada electoral.
