La diputada Margarita García García (PT) organizó el foro de análisis “La realidad del trabajo y el sindicalismo”, donde destacó que los derechos laborales han sido producto de luchas históricas.
También abordó el impacto de la tecnología y la automatización en el empleo, donde alertó que “un brazo de robot trabaja por 25 personas o más” y que estas tecnologías no requieren prestaciones laborales, lo que representa un desafío para el futuro del trabajo.
En este contexto, enfatizó la necesidad de capacitación constante, señalando que “ese trabajador que no se prepara, ya no va a tener trabajo muy pronto”.
En cuanto al papel de los sindicatos, hizo un llamado a su transformación. La magistrada destacó que los nuevos liderazgos deben asumir un rol más activo en la defensa de derechos, incluso ante la limitada capacidad de inspección del Estado, al señalar que “teníamos 500 inspectores […] ahora tenemos 400”, lo que resulta insuficiente.
Por ello, afirmó que “los líderes sindicales […] son inspectores del trabajo”, con responsabilidad directa en la vigilancia de las condiciones laborales.
Asimismo, subrayó la importancia de un enfoque social en la impartición de justicia. La magistrada sostuvo que el derecho laboral debe entenderse como un derecho social, por lo que jueces y legisladores deben actuar con una visión orientada a la protección de los trabajadores, al destacar que “el derecho del trabajo […] es un derecho social” que requiere sensibilidad y preparación especializada.
Por su parte, Ari Argumendo Miranda, maestro, coincidió en la vulnerabilidad estructural de los trabajadores, señalando que “los trabajadores están muy solos, se encuentran en un abandono casi total”.
Resaltó la importancia de la reforma constitucional de 2011 en materia de derechos humanos, la cual permitió fortalecer herramientas jurídicas como el principio de primacía de la realidad, que busca privilegiar los hechos sobre las formalidades en los juicios laborales.
