Mexicali, Baja California. – Un niño de tres años de edad falleció por golpe de calor tras permanecer aproximadamente 12 horas dentro de un vehículo estacionado en el fraccionamiento La Rioja, en Mexicali. El cuerpo del menor ingresó el pasado 2 de mayo, alrededor de las 18:00 horas, al Servicio Médico Forense (SEMEFO), donde se confirmó la causa de la muerte. No presentaba huellas de violencia ni signos de maltrato intencional.

El titular del SEMEFO, César Vaca, detalló que el menor fue localizado con el cinturón de seguridad abrochado en su silla para bebé. Durante la inspección, el médico legista observó quemaduras de primer grado en muslos y antebrazos, consistentes con la exposición prolongada a altas temperaturas dentro del automóvil, donde se estima que la sensación térmica pudo alcanzar los 45 grados centígrados. Se calcula que el deceso ocurrió entre las 9:00 y las 10:00 horas de la mañana del sábado.

El cuerpo fue identificado por el padre del menor, quien se presentó en las instalaciones del SEMEFO. Hasta el día de hoy, el pequeño aún permanecía en el lugar a la espera de los trámites para su entrega a la familia. La Fiscalía General del Estado inició las investigaciones correspondientes.

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Según reportes preliminares, la madre del niño habría olvidado al menor dentro del vehículo mientras realizaba otras actividades. No se ha confirmado aún si existe responsabilidad penal, pero las autoridades analizan las circunstancias exactas del caso para determinar si se trató de una omisión o negligencia.

En declaraciones a medios locales, el titular del SEMEFO enfatizó que el menor presentaba buen peso y talla para su edad, sin lesiones externas atribuibles a violencia. “La causa determinante del fallecimiento fue golpe de calor”, confirmó. 

La Secretaría de Salud de Baja California ha recordado que los niños son particularmente vulnerables al golpe de calor, ya que su organismo se deshidrata más rápido y no regulan la temperatura corporal como los adultos. Recomiendan nunca dejar a menores solos en el automóvil, ni siquiera por unos minutos, y verificar siempre que todos los ocupantes hayan descendido al llegar a destino.