Marta Pablo, representante del colectivo “Oaxaqueños Buscando a los Nuestros”, denunció la alarmante disparidad en los esfuerzos de localización en el estado, tras un evento denominado “Bordando tu recuerdo para la memoria” que se realizó en el Zócalo capitalino.
Según la activista, la Fiscalía General del Estado y la Comisión de Búsqueda centran sus recursos casi exclusivamente en la “búsqueda inmediata”, dejando en el abandono absoluto los expedientes de personas desaparecidas cuya ausencia se ha prolongado por más de una década.
Durante la jornada de visibilización en la capital oaxaqueña, el colectivo señaló que, si bien las autoridades logran localizar a jóvenes que se ausentan voluntariamente de sus hogares por conflictos familiares, las víctimas de desaparición forzada, trata de personas y crimen organizado permanecen en un limbo institucional.
“A esos los buscan porque son localizados rápido, pero los nuestros, los que llevan 12 años o más, ya no cuentan para ellos; parece que ya se les olvidó que nos faltan”, sentenció.
La representante criticó que el actual mecanismo de búsqueda se ha vuelto selectivo, priorizando los casos de éxito sencillo para mejorar las cifras oficiales, mientras que las investigaciones complejas de larga data carecen de seguimiento, personal y voluntad política.
Esta situación, asegura, ha dejado a las familias en un estado de indefensión, obligándolas a tomar las calles para evitar que los nombres de sus hijos sean borrados de los registros activos.
Finalmente, el colectivo hizo un llamado al Gobernador del Estado y a las instituciones de justicia para que dejen de evadir su responsabilidad.
Exigieron que se retomen las búsquedas de campo y las líneas de investigación de los casos más antiguos, al advertir que la “generación de cristal” o las ausencias voluntarias no deben servir como excusa para invisibilizar la crisis de violencia y desapariciones forzadas que persiste en la entidad.
