La Secretaría de Gobierno de Oaxaca (Sego) provocó una reacción de indignación entre los desplazados de San Juan Mazatlán Mixe, al enviar a dos trabajadores con la única consigna de informar que la mesa de diálogo pactada sufriría un nuevo retraso de varias horas.
Los manifestantes, que han esperado soluciones definitivas a su situación de vulnerabilidad, interpretaron este acto como una falta de seriedad y un desplante institucional que busca desgastar su movimiento a través de la espera indefinida.
En respuesta inmediata a lo que consideran una burla de las autoridades, el grupo de desplazados determinó establecer un cerco humano alrededor de los enviados gubernamentales.
Con esta medida, los inconformes impidieron la salida del personal, condicionando su liberación a la instalación inmediata de una mesa de atención con funcionarios de alto nivel que posean capacidad resolutiva.
La organización dejó claro que no permitirán más simulaciones ni prórrogas que posterguen el acceso a la justicia y la seguridad que demandan sus familias.
Ante la persistente indiferencia del gobierno estatal, los afectados advirtieron que la retención de los trabajadores es solo el inicio de una fase crítica en su lucha.
Los desplazados manifestaron su hartazgo frente al trato recibido y lanzaron un ultimátum: de no concretarse un diálogo real y resolutivo en el corto plazo, radicalizarán sus acciones de protesta mediante movilizaciones más contundentes en la capital.
La tensión se mantiene en la zona mientras la administración estatal guarda silencio sobre la resolución del conflicto.







