Nuevamente la violencia de género exhibe su rostro más crudo en la entidad a escasos días del 8 de marzo. El feminicidio de Nazareth Cortez Velasco, quien se desempeñaba como comisariada del ejido de San Pedro Totolápam, levanta alertas ante la muerte de mujeres en las últimas horas.
De acuerdo con reportes de los pobladores, el ataque a la comisariada ocurrió alrededor de la 1:00 de la madrugada. La víctima regresaba sola a su domicilio tras asistir a la calenda de San José de Gracia cuando sujetos desconocidos la interceptaron y la privaron de la vida.
Hasta este momento, no existe información oficial clara sobre los responsables, un hecho que se suma a las muertes de mujeres ocurridos en los últimos días en Juchitán.
En San Pedro Totolápam, la gestión de la comisariada enfrentaba un contexto complejo por el manejo de residuos, la presencia de proyectos extractivos y diversas tensiones internas.
El caso de Nazareth no representa un hecho aislado. Su muerte se suma a la estadística de feminicidios en un estado donde la violencia contra las mujeres cobra la vida incluso de quienes representan y defienden a sus comunidades, han señalado organismos de la sociedad civil.









