Autoridades municipales de San Juan Atepec y diversos sectores de la Sierra Juárez muestran su rechazo a la realización de actos proselitistas en San Pablo Guelatao, en el marco de las celebraciones del 21 de marzo.
La controversia surge tras la decisión del presidente municipal, Artemio Cortés Hernández y del Consejo Deportivo de cancelar definitivamente la Copa Benito Juárez 2026, al argumentar luto regional por el trágico accidente ocurrido el pasado 14 de marzo, mientras se mantienen en pie actividades políticas impulsadas por el titular del INPI, Adelfo Regino Montes.
En un escrito formal dirigido al ayuntamiento de Guelatao, los representantes de Atepec calificaron la medida como una “incongruencia institucional” y un “luto selectivo”.
Denunciaron que, mientras se detiene un torneo deportivo con más de 48 años de tradición que fortalece la identidad de los pueblos zapotecos, mixes y chinantecos, se permite el uso del espacio público para una caminata cívica con fines políticos.
Los inconformes subrayan que su postura no es de insensibilidad ante el dolor de las familias afectadas, sino una exigencia de respeto equitativo: si se suspende el deporte por duelo, deben suspenderse también los micrófonos oficiales.
El impacto de la cancelación es tanto social como económico, al afectar a cientos de niñas, niños y jóvenes que dedicaron meses de preparación a un torneo que ya presentaba un avance del 80%.
Las comunidades señalaron que se han realizado inversiones considerables en uniformes, inscripciones y traslados, recursos provenientes del esfuerzo colectivo y de familias migrantes.
Ante esta situación, el municipio de San Juan Atepec ha solicitado que, de mantenerse la suspensión, se entreguen los trofeos de las categorías en curso a los equipos que lideraban la competencia, defendiendo su derecho deportivo frente a decisiones que consideran arbitrarias.
Finalmente, a través de un manifiesto de “resistencia serrana”, los pueblos denunciaron que la autoridad de Guelatao está priorizando la “foto oficial” y la relación con funcionarios federales por encima del mandato de sus bases comunitarias.
El documento enfatiza que la verdadera honra a las víctimas del reciente accidente no es el aislamiento ni la cancelación de las tradiciones, sino la unidad inquebrantable de la Sierra Juárez.
Advierten que no permitirán que se desmantele su organización comunal para convertir una fecha de relevancia histórica en una plataforma de proselitismo político.







