La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) reportó la clausura de cuatro bancos ilegales de extracción de materiales pétreos en el cauce del río Tonameca, que desemboca en la región de la Costa.
Las superficies de cauce del río afectadas por estos bancos ilegales suman en total 45 mil 411 metros cuadrados (m²).
Ante ello, la dependencia federal implementó durante el 5 y 6 de marzo el “Operativo en materia de impacto ambiental contra el saqueo irregular de materiales pétreos en el Río Tonameca”, en el que contó con apoyo de la Guardia Nacional.
Durante las inspecciones, se detectaron cuatro bancos de extracción de arena y grava dentro del cauce del río que no contaban con la autorización en materia de impacto ambiental emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Ante esta irregularidad, las autoridades impusieron clausura temporal total como medida de seguridad en todos los sitios inspeccionados. Además, en dos de los espacios también se aseguró la maquinaria, detalla el documento.
“La extracción ilegal y no controlada de material pétreo está acabando con los ríos de Oaxaca”, condenó al respecto la organización Servicios para una Educación Alternativa (Educa).
La suma de estas áreas representa una pérdida significativa de la configuración natural del cauce, lo que puede derivar en erosión y alteración de los flujos hídricos naturales de la región.
Las autoridades ambientales señalaron que la extracción irregular de materiales pétreos puede generar daños graves a los ecosistemas fluviales, alterar el flujo natural del agua y afectar la estabilidad de las riberas, por lo que reiteraron el llamado a denunciar cualquier actividad ilegal que ponga en riesgo los recursos naturales de la región. Las autoridades no informaron sobre las empresas o dueños que han provocado estos daños.
“En Oaxaca, la extracción y suministro de materiales pétreos (grava, arena, piedra, revestimiento) es una actividad económica relevante pero desordenada y en su mayoría sin planeación ni permisos ambientales, la extracción está a cargo de diversas empresas locales y contratistas a quienes se les ha ligado con grupos delictivos, servidores públicos o caciques regionales”, señaló Educa.
Algunos de los principales ríos explotados por la industria de la construcción en el estado son: El río Atoyac, especialmente en la zona metropolitana, incluyendo jurisdicciones como Santa María Atzompa y Pueblo Nuevo; El Río Zanatepec: a la altura del puente vehicular en la carretera federal hacia Santiago Niltepec; El Río Grande en Cuicatlán; Laguna de Manialtepec también en la costa; Las cuencas de los ríos Tehuantepec, Papaloapan y Verde también son áreas de actividad; en el Río de los perros en el Istmo de Tehuantepec, se concentra en la parte baja de la cuenca, identificándose al menos 18 zonas de extracción que contribuyen a la degradación del afluente.









