La Asociación de Periodistas de Información Policiaca (APIP) alzó la voz para condenar la agresión física y el acto de censura cometidos contra el periodista Tomás Martínez, quien fue interceptado por personal de un centro de rehabilitación en la colonia Cuauhtémoc, perteneciente a la agencia municipal de Santa Rosa Panzacola.
El comunicador se encontraba realizando la cobertura informativa de un ataque armado ocurrido al interior de dicho establecimiento cuando fue abordado de manera violenta por los encargados del lugar, quienes, mediante el uso de la fuerza y la intimidación, lo despojaron de su teléfono celular con el único objetivo de eliminar las evidencias fotográficas y de video que documentaban el hecho violento, donde una persona resultó lesionada por proyectil de arma de fuego.
Ante este atropello, la APIP dirigió un pronunciamiento urgente al Gobernador del Estado, a la Fiscalía General de Oaxaca y a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, calificando el incidente como una vulneración directa a la libertad de expresión y un atentado contra el ejercicio periodístico en la entidad.
La organización gremial subrayó que impedir la documentación de eventos de alto impacto social y obligar a un reportero a borrar su material constituye una forma de censura inadmisible en una sociedad democrática.
Asimismo, hicieron un llamado al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas para que se garantice la integridad de Tomás Martínez y se investigue a los responsables de este robo y obstrucción a la justicia, pues silenciar la labor de la prensa equivale a vulnerar el derecho de la ciudadanía a estar informada sobre la inseguridad en su entorno.











