Cuernavaca, Morelos. – La denuncia se dio a conocer en medio de una nueva jornada de protestas en la UAEM, donde estudiantes de la licenciatura de la Cruz Roja Mexicana convocaron a compañeros de Medicina, Nutrición, Ingenierías y otras facultades para sumarse a las exigencias de justicia. La marcha partió de la sede de la Cruz Roja en Cuernavaca y se dirigió a la Facultad de Nutrición, donde los jóvenes leyeron en voz alta el mensaje amenazante que recibieron de forma anónima: ‘Por cada facultad que tomen, desaparecerá una estudiante mujer’. La alerta generó pánico entre los participantes, quienes aseguran que las amenazas se extienden a múltiples planteles y facultades.
Ante el riesgo, muchos estudiantes optaron por cubrirse el rostro con cubrebocas, pasamontañas o capuchas durante la movilización, y comenzaron a usar claves o señales no verbales para coordinarse. Denuncian que información sobre nombres, horarios y movimientos de quienes protestan ha sido filtrada por personas desconocidas, lo que aumenta la percepción de vigilancia externa o infiltración. Los afectados aseguran que el mensaje no proviene de un solo origen y que ya circula en grupos de distintas carreras.
Las protestas responden a una ola de indignación por los feminicidios de Kimberly Joselín Ramos Beltrán (Contaduría, Campus Chamilpa, desaparecida el 20 de febrero y hallada sin vida días después) y Karol Toledano Gómez (Derecho, Escuela de Estudios Superiores Mazatepec, desaparecida el 2 de marzo y localizada sin vida poco después). A esto se suma la desaparición de Alondra Stephanye, estudiante de Nutrición, cuya búsqueda no avanza según los manifestantes. Estos casos se unen al feminicidio de Aylin Rodríguez Fernández en 2025, configurando una crisis de violencia de género dentro de la universidad.
La Fiscalía General del Estado de Morelos investiga los feminicidios, con un detenido en el caso de Kimberly y avances preliminares en el de Karol, pero los estudiantes critican la falta de resultados concretos, protocolos de seguridad insuficientes y presunta inacción ante denuncias previas de acoso y amenazas en campus. Colectivos feministas y organizaciones como Morras contra Violencia Institucional han señalado posibles redes de acoso por parte de docentes o personal administrativo.
La comunidad universitaria anunció mantener las movilizaciones y tomas parciales hasta obtener justicia, seguridad efectiva y respuesta directa a las amenazas. El miedo se ha extendido: al exigir justicia, ahora también temen ser las próximas víctimas.
Autoridades estatales y universitarias fueron emplazadas públicamente a garantizar la integridad de las estudiantes y esclarecer los casos sin dilación. La ciudadanía y organizaciones de derechos humanos se solidarizan con la protesta, exigiendo que la UAEM sea un espacio libre de violencia y que ‘vivas se las llevaron, vivas las queremos’ deje de ser una consigna y se convierta en realidad.









