Estudiantes normalistas pertenecientes a la Coordinadora Estudiantil iniciaron un bloqueo indefinido en la glorieta Lázaro Cárdenas, o mejor conocido como “La Libélula”, en la capital oaxaqueña, como respuesta a la inasistencia del secretario de gobierno, Jesús Romero López, a la mesa de diálogo pactada para este día.
Los futuros docentes denunciaron la “indiferencia” del Ejecutivo estatal, al señalar que, a pesar de los discursos públicos donde se alardeaba un compromiso con la educación, las autoridades han optado por el abandono de las negociaciones y la falta de cumplimiento a sus demandas.
Los manifestantes explicaron que la reunión tenía como objetivo revisar el pliego petitorio entregado previamente a diversas instancias, el cual contempla mejoras en la infraestructura educativa y garantías para su formación profesional.
Según los voceros estudiantiles, el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) había emitido un comunicado asegurando total apertura al diálogo; sin embargo, la ausencia del titular de la SEGO en la mesa agendada evidenció que la movilización es la “única vía” que el gobierno les deja para ser escuchados.
Durante la protesta, los normalistas denunciaron públicamente haber recibido amenazas de represión por parte de la Secretaría de Gobierno.
Ante esta situación, responsabilizaron directamente al licenciado José de Jesús Romero López y al gobernador Salomón Jara Cruz por cualquier acto de violencia u hostigamiento que pudiera ejercerse contra el movimiento estudiantil.
Subrayaron que sus exigencias buscan revertir las carencias que afectan no solo a los docentes en formación, sino también a la niñez oaxaqueña que sufre el rezago educativo.
Los integrantes de la Coordinadora ofrecieron una disculpa a la ciudadanía por las afectaciones viales, puntualizando que sus actividades no tienen el fin de molestar a la sociedad, sino de defender sus derechos fundamentales.
Advirtieron que mantendrán su postura de lucha y el cierre de vialidades hasta que se concrete una respuesta favorable y cese lo que calificaron como un clima de persecución contra el normalismo en el estado.









