La comunidad de Tequila, Jalisco, estalló en festejos este viernes, un día después de la detención del alcalde Diego Rivera Navarro (Morena) y tres directores de su ayuntamiento por presunta extorsión, delincuencia organizada y cobro de piso. Al grito de “¡Tequila, Tequila!” y “¡Sí se pudo!”, cientos de habitantes, comerciantes, guías turísticos y promotores marcharon por la plaza principal hasta las puertas del Ayuntamiento en la marcha “Por la paz y la libertad”, celebrando lo que consideran el fin de un periodo de intimidación y abusos.
La movilización fue encabezada por las regidoras Luz Elena Aguirre Sandoval (Morena), Evelyn Saraí Castañeda Chávez (independiente) y Alondra Romero Cordero (PRI), quienes dirigieron un mensaje desde el balcón del palacio municipal. Celebraron la intervención del gobierno federal y la liberación del municipio de prácticas de extorsión que afectaban especialmente al sector turístico y empresarial. Las consignas “¡Sí se pudo!” y “¡Tequila unido jamás será vencido!” resonaron con música de banda de viento que acompañó la marcha, convirtiéndola en una fiesta cívica con baile, porras y abrazos entre vecinos.
Trabajadores turísticos y promotores del Pueblo Mágico protagonizaron un acto simbólico: rompieron y apilaron en la plancha de la plaza los chalecos color guinda (Morena) que el alcalde les había impuesto obligatoriamente para identificarse y realizar sus labores. “Lo usábamos voluntariamente… a huevo”, gritaron mientras los destrozaban, en rechazo a lo que denunciaron como una imposición política y control autoritario. El gesto fue ampliamente compartido en redes y medios locales, simbolizando el alivio tras meses de denuncias por cobros de piso y amenazas.
Las regidoras opositoras habían denunciado desde diciembre de 2025 violencia política de género, intimidación y abuso de autoridad por parte del edil, con medidas de protección otorgadas por la Fiscalía de Jalisco.









