Derivado de una determinación del Poder Judicial Federal, Gustavo Díaz Sánchez, alias “El Gato”, quien se encontraba privado de la libertad por diversos procesos penales relacionados con homicidios calificados, obtuvo su libertad al concedérsele un amparo directo, el cual constituye la última instancia dentro del sistema de medios de defensa ordinarios, ordenándose su excarcelación al quedar sin efectos la resolución que sustentaba su reclusión.
En los diferentes procesos que enfrentaba se le dictaron autos de vinculación a proceso y sentencias condenatorias, incluyendo una de 70 años y otra de 30 años con pago de reparación del daño, algunas confirmadas en segunda instancia.
Sin embargo, estas resoluciones fueron posteriormente anuladas o modificadas mediante amparo federal, ya que la participación que se le imputaba se basaba únicamente en el testimonio de un testigo, no plenamente identificado y quien fue privado de la vida, cuya declaración se incorporó solo por lectura, lo que, conforme a la jurisprudencia, no podía sostener la imputación.
Por esta razón, a Gustavo Díaz Sánchez se decretó su libertad por insuficiencia probatoria.









