Los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidieron este domingo 25 de enero de 2026 no hacer uso de las nueve camionetas Jeep Grand Cherokee blindadas adquiridas recientemente, tras una intensa polémica desatada por el gasto en vehículos de lujo en medio del discurso de austeridad. En un comunicado oficial, las ministras y ministros informaron su rechazo a utilizar los vehículos y solicitaron iniciar el proceso para su devolución o, en su caso, ponerlos a disposición de juzgadores que enfrenten mayores riesgos de seguridad, siempre con apego a la normatividad.
La adquisición se hizo pública el 22 de enero, cuando la SCJN confirmó la renovación de su flotilla vehicular con estas unidades blindadas, justificando la medida por opiniones técnicas de autoridades federales que consideraban obsoletos los vehículos anteriores y un riesgo para la seguridad de los juzgadores. Cada camioneta, de acuerdo con reportes de medios como El Universal, Latinus y Proceso, supera el millón de pesos sin blindaje, con costos totales estimados entre 15 y 25 millones de pesos para las nueve unidades.
La revelación generó indignación inmediata en redes sociales y medios, con memes, críticas y cuestionamientos sobre la congruencia con principios de austeridad. Figuras públicas y usuarios bautizaron al presidente de la Corte, Hugo Aguilar, como ‘Jefe Grand Cherokee’, y el tema escaló rápidamente hasta obligar a la reversa. El gobierno federal, vía la presidenta Claudia Sheinbaum, había defendido el gasto como ahorro comparativo, pero dejó la explicación detallada a la SCJN.
La presión social y mediática fue clave para esta decisión, que algunos ven como corrección oportuna y otros como admisión de error inicial.










