La difusión de un video que muestra a Diego Navarro Jara, directivo del Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad (C5), aparentemente dormido y en presunto estado inconveniente dentro de un automóvil, ha desatado una fuerte controversia en Oaxaca.
El escándalo escala debido a que Navarro Jara es señalado como familiar directo del gobernador del estado, lo que ha generado acusaciones de influyentismo frente a la falta de resultados en materia de seguridad pública.
De acuerdo con versiones surgidas desde el interior de la corporación, las imágenes habrían sido capturadas y filtradas por sus propios subordinados.
El personal operativo manifiesta una creciente inconformidad por la actitud del funcionario, quien tiene bajo su responsabilidad la coordinación de la tecnología de vigilancia y el sistema de emergencias, áreas que actualmente presentan fallas operativas mientras la entidad enfrenta una crisis de violencia.
La reacción en redes sociales ha sido de indignación y sarcasmo. Usuarios critican que, mientras las regiones del estado sufren por la delincuencia, el encargado de monitorear las cámaras de seguridad se encuentra ausente de sus funciones.
Los ciudadanos han exigido a través de plataformas digitales la remoción inmediata del cargo, señalando que la falta de profesionalismo en el C5 compromete directamente la integridad de la población.
Hasta el momento, ninguna autoridad de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana ni del Gobierno del Estado ha emitido una postura oficial sobre el incidente.










