A cinco años del desplazamiento forzado de Tierra Blanca Copala, el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI) denunció la persistente falta de voluntad política por parte de los gobiernos estatal y federal para garantizar el retorno seguro de 504 personas.
La organización señaló que se han cumplido mil 800 días desde que el 99 % de la población, en su mayoría mujeres y niños, fue expulsada violentamente de su territorio bajo un clima de omisiones institucionales y complicidades que aún mantienen a las familias en el exilio.
La dirigencia del MULTI responsabilizó directamente a los hermanos Eleazar, Emelia, Epifanio, Florentino y Manuel Ortiz, líderes del MULT, de operar como jefes paramilitares y caciques regionales que han azuzado la violencia en la zona.
La organización denunció que este grupo ha sido el brazo ejecutor de una estrategia de terror que ha dejado un saldo de 64 asesinatos de sus militantes y constantes ataques armados que ocurren cada dos días contra la comunidad de Yosoyuxi Copala, todo bajo un esquema de impunidad garantizado por el sistema político y electoral.
En el ámbito jurídico, el movimiento criticó que el Estado mexicano ha ignorado mandatos nacionales e internacionales de carácter obligatorio, como la Recomendación 36/2022 de la CNDH y las Medidas Cautelares de la CIDH.
De igual forma, lamentaron que la Ley de Desplazamiento Forzado, aprobada por el Congreso de Oaxaca en septiembre de 2025, siga siendo “letra muerta” al no materializarse en acciones concretas que permitan la restitución de tierras y la reparación del daño para las víctimas de Tierra Blanca.
Ante este panorama de simulación y desgaste, el MULTI exigió la instalación inmediata de una mesa de trabajo de alto nivel encabezada por el Gobernador de Oaxaca y la Secretaría de Gobernación para definir una ruta crítica de retorno digno.









