La Confederación Nacional Ecologista denunció públicamente el incumplimiento de las resoluciones judiciales para el saneamiento de los ríos Atoyac y Salado, al referir que las autoridades estatal y federal han actuado con opacidad y negligencia.
Los activistas mostraron documentos dirigidos a la Presidencia de la República donde se ordena al Gobierno de Oaxaca atender la crisis ambiental, sin embargo, acusaron que hasta el momento no existe una ejecución real de la limpieza ni transparencia en el uso de los recursos públicos destinados a este fin.
Durante la reciente visita de la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, los ambientalistas acusaron que fueron excluidos y que la funcionaria fue conducida únicamente por zonas turísticas como el centro y el Tule, evitando las áreas críticas de contaminación.
Señalaron que el gobierno omitió mostrar la realidad del vertido de excrementos y la crisis en los basureros, al impedir que se realizara una inspección ocular, la cual consideran la prueba madre para demostrar las omisiones y la muerte de la fauna en los cauces.
En lugar de un saneamiento técnico, la organización denunció que se están realizando “playones” con cascajo para instalar estacionamientos y casetas, lo que constituye un delito ambiental al invadir el cauce natural del río.
Alertaron que esta obstrucción, sumada a la falta de desazolve, pone en riesgo de inundación a las colonias de la zona poniente, como Mexicapam, ante la llegada de temporadas de lluvias intensas, responsabilizando directamente a los funcionarios de Protección Civil y del estado por cualquier desastre futuro
Finalmente, explicaron que un saneamiento verdadero requiere una inversión integral en maquinaria, la creación de humedales artificiales y un proceso de “repoblación” para regenerar la biodiversidad perdida.
Criticaron el deslinde de responsabilidades entre CONAGUA, el gobierno estatal y los municipios, advirtiendo que las denuncias interpuestas ante la Profepa y otras instancias llevan más de un año sin avances, por lo que exigieron que se deje de arrojar material de desecho al río y se inicie un tratamiento real del agua.










