La caravana de madres, padres y compañeros de los 43 normalistas de Ayotzinapa partió esta mañana desde la Glorieta de Peralvillo, en la alcaldía Cuauhtémoc, rumbo a la Basílica de Guadalupe, en una tradición que se repite cada día 26 desde la noche trágica del 26 de septiembre de 2014. La marcha, protegida por un dispositivo de seguridad de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), transcurre por avenidas como Paseo de la Reforma e Insurgentes Norte, con cierre parcial de carriles y afectaciones viales moderadas.
Los familiares portan pancartas con rostros de los desaparecidos y consignas como ‘¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!’ y ‘¡Fue el Estado!’. En esta ocasión, la movilización coincide con la temporada navideña, añadiendo un tono de dolor por la ausencia prolongada de sus hijos en fechas familiares. Representantes de colectivos estudiantiles, organizaciones sociales y normalistas de otras escuelas acompañan la caminata.
La SSC mantiene atención permanente al contingente, con monitoreo desde el C5 y unidades de tránsito para facilitar el paso ordenado. Hasta el mediodía, no se reportaron incidentes ni bloqueos prolongados, aunque se recomendó a automovilistas evitar el corredor Reforma-Insurgentes-Calzada de Guadalupe.
El caso Ayotzinapa, que cumple 123 meses sin resolución plena, ha visto avances bajo la administración actual con la detención de militares implicados y la creación de una comisión presidencial para la verdad. Sin embargo, familiares insisten en la necesidad de esclarecer la participación de altos mandos y localizar a los jóvenes desaparecidos.
La llegada a la Basílica está programada para esta tarde, donde se realizará una misa y un mitin para renovar el compromiso de búsqueda. La marcha simboliza la resistencia inquebrantable de los padres, quienes han convertido cada 26 en un recordatorio nacional de la deuda pendiente con las víctimas y sus familias.









