La elección para la agencia municipal de Santo Domingo Tlaltinango se vio empañada este domingo por acusaciones de fraude e irregularidades, que apuntan directamente a la presidenta municipal de Suchilquitongo, Laura Isabel Román Figueroa, de orquestar un proceso “amañado” para imponer a su candidata.
La asamblea, programada para las 10:00 horas en la escuela primaria de la localidad, fue señalada por ciudadanos presentes como ilegal desde su inicio. El proceso concluyó con la supuesta elección de Griselda Mendoza García como agente municipal, una decisión que la población considera una imposición directa de la autoridad municipal.
Anomalías Denunciadas:
- Quórum Insuficiente: El padrón de ciudadanos de la agencia consta de 426 personas. Sin embargo, solo se registró la presencia de 198 asistentes, una cifra insuficiente para instalar legalmente la asamblea, según los usos y costumbres de la zona.
- Falta de Convocatoria Pública: Ciudadanos denunciaron que no hubo una convocatoria oficial y pública para la realización de la asamblea, lo que limitó la participación libre de la población.
- Votación Abierta: Se logró que la votación fuera de manera abierta, permitiendo a los organizadores y a los operadores políticos de la presidenta municipal observar el sentido del voto de cada ciudadano, lo que facilitó supuestamente la coacción e intimidación, denunció Jesús “N”.
- Compra de Votos: Se documentó que, durante la noche previa a la elección, se estuvieron repartiendo dos mil pesos por persona, lo que sugiere una compra masiva de votos para influir en el resultado.
La agencia municipal de Santo Domingo Tlaltinango es considerada un punto clave de control político-administrativo para la Presidencia de Suchilquitongo, ya que el interés de la presidenta Román Figueroa en imponer a un agente radica en la posibilidad de desviar recursos públicos destinados a la localidad.
Como ejemplo, se citó una obra de pavimentación realizada recientemente en la agencia que, a pesar de tener solo 100 metros de longitud, tuvo una comprobación de gastos por dos millones de pesos, un monto que la población considera desproporcionadamente alto y que evidencia un posible mecanismo de corrupción, en contubernio con el agente actual Noe Cruz.











