Estamos en vísperas de la culminación del tercer año de gobierno de Salomón Jara, lo que representa la mitad del camino de su ampliamente cuestionada gestión. Sumado al contexto de inestabilidad política generada por el proceso de revocación de mandato.
Más allá de las apreciaciones personales, así como de la ideología política, al final lo que importa es la información generada por los datos los que permiten ejercer el derecho de realizar deducciones sobre la efectividad o desastre de un gobierno. En este contexto, es innegable que la actual administración estatal registra serias deficiencias.
En lo económico. Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, señalan que la tasa de informalidad laboral en el estado pasó del 76.3% durante el primer trimestre del 2025, al 80.1% en el tercer trimestre. Mientras que, para la ciudad de Oaxaca de Juárez, en el tercer trimestre del 2025 fue del 60.7%, lo que resulta preocupante considerando que es donde se encuentra centralizada la infraestructura del sector público, así como del sector privado. En esta línea, datos del Banco de Información Económica del INEGI, registran que la tasa de crecimiento económico pasó del 8.3% en el segundo trimestre del año 2024 a un -2.7% para el mismo periodo, pero del 2025.
Y si bien es cierto que, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), la población en situación de pobreza pasó de 58.4% en el 2022 a 51.6% para el 2024, la pobreza moderada de 38.2% (2022) a 35.3% (2024), y la pobreza extrema de 20.2% (2022) a 16.3% (2024), también es cierto que la vulnerabilidad por carencias sociales aumentó, pasando de 29.2% en el 2022 a 32.3% en el 2024.
Lo cual cobra sentido sin consideramos dos factores. En primer lugar, datos del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas señalan que el Gasto federalizado ejercido en el estado de Oaxaca ha aumentado de forma constante. En el año 2022 se registra un total de $90,107.1 mdp, mientras que para el 2023 fueron $94,900.5, en el 2024 un total de $101,989 mdp, y al tercer trimestre del 2025 se tiene un registro de $80,258 mdp. En segundo lugar, que, de acuerdo con la ENIGH, los ingresos por transferencias aumentaron del 2022 al 2024 en un 8.6%, principalmente, en los rubros de las becas provenientes del gobierno y de instituciones, los beneficios provenientes de programas gubernamentales, así como los donativos en dinero provenientes de instituciones y otros hogares.
De lo anterior se infiere que, a pesar de la disminución de la pobreza, el poder adquisitivo disminuyó, prueba de esto es que, de acuerdo con las mismas cifras del INEGI, en el 2024 con respecto del 2022, aumentaron los gastos en todos los rubros que conforman al gasto corriente monetario en un 16%, principalmente en alimentos y bebidas, transporte y comunicaciones, educación y esparcimiento, y en salud.
En materia de inversión. Datos oficiales de la Unidad de Inteligencia Económica Global de la Secretaría de Economía, en su informe de Inversiones Extranjeras al tercer trimestre del 2025, ofrece un panorama inestable para el estado.
Sobre todo, porque en el primer trimestre del 2025 se registra una salida de inversión equivalente a 0.6 millones de dólares, para el segundo trimestre la tendencia negativa se mantiene, registrando una pérdida de 14.1 millones de dólares, y para el tercer trimestre se documenta una salida de 7.6 millones de dólares de inversión. Es importante señalar que el máximo de inversión extranjera directa registrada para el estado de Oaxaca en lo que va de la actual gestión estatal son 82 millones de dólares durante el cuarto trimestre del 2024. Sin embargo, esta cifra se encuentra muy alejada del máximo de 202.7 millones de dólares registrados durante el tercer trimestre del año 2022.
Desafortunadamente, a pesar de la inversión destinada para el Corredor Interoceánico, la llega de inversión extranjera directa se sigue concentrando en estados como Nuevo León, la Ciudad de México, el estado de México, Baja California y Querétaro.
Lo anterior cobra sentido si se considera que, de acuerdo con el indicador mensual de la actividad industrial del INEGI, el índice de volumen físico en cuanto a la generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, suministro de agua y de gas natural por ductos al consumidor final, de enero a julio del 2025 presenta una producción del -2.81%. Lo que a su vez significa una variación del -6.5% con respecto al mismo periodo del año 2024.
Es decir, la entidad no ha logrado proveer de los elementos primordiales para toda actividad industrial.
En materia laboral. En su reporte de noviembre sobre la encuesta nacional de ocupación y empleo, el INEGI señala que, de julio a septiembre del 2025, en cuanto a población económicamente activa, se registra una disminución del 2.95% con respecto al año anterior y en el mismo periodo. La misma encuesta señala que al tercer trimestre del 2025, y con respecto al mismo periodo del año anterior, la población por nivel de ingresos ha disminuido en todos los rubros. Población con un salario mínimo (-4.14%), más de 1 y hasta 2 salarios mínimos un (-1.17%), mientras que más de 2 hasta 3 salarios mínimos es donde se presenta el mayor retroceso con una tasa negativa del -34.39%, seguida del -12.40% de la población de más de 3 hasta 5 salarios mínimos, y del -18.27% de la población que gana más de 5 salarios mínimos.
De acuerdo con estos datos, se deduce que, además de que ha disminuido la población asalariada, también ha aumentado la pérdida del poder adquisitivo. Esto coincide con el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal del INEGI, donde la variación porcentual del segundo trimestre del 2025 con respecto al trimestre previo es de -2.3%.
En materia de igualdad de género. De acuerdo con el Centro de Investigación en Política Pública del Instituto Mexicano para la Competitividad, en año 2025, Oaxaca presenta el peor nivel de desempeño a nivel nacional en lo que respecta a tener los peores entornos para que las mujeres entren, permanezcan y crezcan en la economía remunerada.
Sumado a lo anterior, de acuerdo con el grupo de estudios sobre la mujer “Rosario Castellanos” (GESMujer), en la administración estatal de la Salomón Jara, desde el 1 de diciembre de 2022 al 20 de noviembre de 2025, se registran 285 feminicidios, de los cuales 81 se contabilizan en lo que va del 2025.
Por su parte, según las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de enero a octubre del 2025, con 15 feminicidios, posicionan a Oaxaca en el lugar 17. Curiosamente, esta cifra de 15 feminicidios también se registró para el periodo enero-octubre, pero del 2024, es decir, repitieron tan deplorable dato. Y a pesar de la diferencia entre los datos oficiales y los datos de la sociedad civil, Oaxaca está lejos de ser una entidad ubicada entre las 10 más seguras en el país para las mujeres.
En materia de inseguridad pública. El informe de la SESNSP en materia de incidencia delictiva, en Oaxaca, de enero a octubre se registran 6,348 delitos del fuero común, de los cuales 724 corresponden a los homicidios dolosos, cifra que supera al promedio nacional (628), con lo cual Oaxaca se ubica en la posición número 13 en este aspecto, lejos, de igual manera, de estar entre las 10 entidades más seguras del país. Tan sólo en el mes de octubre, los datos oficiales registran 70 homicidios dolosos, cifra que esta por arriba del promedio nacional (52.78).
Por otra parte, de acuerdo con la consultora Data Cívica, en lo que va del 2025, Oaxaca, con un total de 33 víctimas de violencia político-criminal, se ubica en la posición número 6, sólo por debajo de Veracruz, Sinaloa, Guerrero, Guanajuato y Baja California. Cifra que va en aumento, ya que durante el 2023 se registraron 29 víctimas, y para el 2024 fueron 30. Del total de eventos del año 2025, 12 fueron en contra de autoridades de elección popular a nivel municipal, y 11 en contra de fuerzas de seguridad fuera de combate. De las 12 autoridades electas que han sido víctimas de ataques, en todos los casos no pertenecían a ningún partido político.
De lo anterior, se deduce que el crimen organizado en el estado ha diversificado e intensificado sus estrategias para incidir en la política local, siendo un indicador de una democracia que está siendo vulnerada.
En materia política y de aprobación. En primer lugar, la consultora Mitofsky, en su informe de aprobación ciudadana de septiembre del 2025 registra una aprobación del gobernador de sólo el 51.4%. Por su parte, la consultora CE Research, en su informe de noviembre, coloca a Salomón Jara en la posición número 20 con una aprobación del 58% en cuanto a su desempeño.
Sin embargo, en su más reciente encuestas de Arias Consultores, coloca a Oaxaca como la entidad con el mayor nivel de desaprobación hacia el actual gobernador. Según datos de la encuesta, 92.6% considera que Salomón Jara debe ser revocado por pérdida de confianza, con un débil 7.4% a favor de que concluya su mandato.
Además, en días recientes, la corte revirtió requisitos excesivos para solicitar la consulta de revocación de mandato en nuestro estado. Por mayoría de votos, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, anuló la parte de la reforma que obligaba a reunir el 10% de firmas de la mitad más uno de los 570 municipios que tiene la entidad para solicitar la consulta. Con esta acción, la reforma del gobierno estatal no fue validada por la Suprema Corte, por el contrario, modificaron la parte central que atentaba en contra del proceso democrático.
Este fracaso se puede sumar a los innumerables tropiezos registrados en las mayorías de las secretarías estatales, pero, principalmente de la Consejería Jurídica del gobierno del estado de Oaxaca. Ejemplos sobran, pero resalta el del intento de despido injustificado de trabajadores del estado.
En materia de salud. Un tema que necesitaría de diversas columnas para describirlo, pero que, sin duda alguna, la situación del sistema de los servicios de salud del estado de Oaxaca se puede resumir en la apreciación, así como por experiencia por conocimiento de causa de usted, estimado lector, que de manera directa o indirecta conoce de la situación crítica de este sector, y del cual, al corto plazo ni al mediano plazo, se visualiza un arreglo.
De igual forma, sobre los temas de nepotismo, uso ineficiente del presupuesto público y demás irregularidades, los hechos sobran. Por lo que la valoración de cada uno de nosotros al momento de ejercer nuestro voto es lo más importante.
Sumado a todo lo anteriormente planteado, de acuerdo con datos del INE, en las elecciones del 2006, Oaxaca le aportó 618,560 votos a AMLO, para las elecciones del 2012 fueron 684,005 votos, y en el 2018, 1,260,562 votos, por lo que surge dos cuestionamientos más que justificados: ¿qué le debía Oaxaca al expresidente López Obrador que éste le pagó con Salomón Jara? ¿El próximo informe de Salomón Jara será al estilo neoliberal donde la realidad no coincidía con el discurso?
En este contexto, recientemente se ha dicho que existen medios nacionales y locales, así como actores políticos que promueven la desinformación, calumnias y sabotaje, lo cual afecta la primera revocación de mandato estatal en México, ya que se desarrolla entre campañas de difamación.
Sin embargo, no por ser el primer proceso de revocación se justifica que no debe de recibir críticas, o que por arte de magia no exista lo que existe en todo proceso político en el mundo, el sabotaje, la desinformación y las calumnias. Lo cual no se justifica, pero es un factor que siempre ha existido.
Por el contrario, con todos su males y bondades, el proceso de revocación de mandato de Oaxaca debe de ser visto por todo el país por una simple razón: será el parámetro que medirá los efectos de esta herramienta popular sobre la estabilidad política para cada entidad federativa. Al tiempo.
Finalmente, si bien pudiera estar equivocado o estar mal interpretando los hechos y los datos oficiales, lo cierto es que todo es complejo. Son válidas otras interpretaciones. Lo declaro para todos los efectos que haya lugar.










