Productores de las chinampas originarias de la alcaldía de Xochimilco denunciaron que fueron cercados en la Central de Abastos y que no pueden comercializar sus productos desde ayer lunes, por lo que exigen una solución urgente a las autoridades de la CEDA y del Gobierno de Clara Brugada.

Los productores, encabezados por Raúl Serralde y Erick Enríquez, explicaron que antes de que amanezca los productores de San Gregorio Atlapulco, alcaldía de Xochimilco, ya están en la chinampa, cosechan hortalizas, las cargan y las llevan a la Central de Abasto de la Ciudad de México. Ahí está su único canal de comercialización, aseguran.

Ayer lunes 26, explicaron, amaneció una cinta amarilla y su zona de venta quedó acordonada, por lo que los productores chinamperos no pudieron entrar a sus espacios. “Las hortalizas que cosecharon de madrugada se quedaron sin salida”, denunciaron.

Se trata de los últimos representantes de la agricultura chinampera de Xochimilco, guardianes del ajolote y del ahuejote, y se quedaron afuera de un mercado “al que llegan antes del sol”.

Publicidad

Según un escrito dirigido a la Administración de la Central de Abastos, los chinamperos trabajan sin infraestructura básica.

El cobro que los asfixia

En lo que respecta a los cobros por comercializar, aseguran que los recibos oficiales de la Central, del 3 y el 20 de mayo de 2026, registran 141 pesos diarios por espacio.

Un permisionario del mismo sector paga, según su estado de cuenta de junio de 2026, 333.90 pesos al mes con seguro de infraestructura, es decir, 11 pesos diarios, por lo que la diferencia con los chinamperos es del 1,167 % en desventaja para éstos últimos.

En solo tres días de cobro, el productor de San Gregorio paga más de lo que el permisionario paga en todo el mes con seguro incluido. Cada día de cobro sale de un ingreso que ya era escaso y, por lo tanto, “la cuenta no cierra”, afirman los representantes de los productores de Xochimilco.

Bajo la lluvia, sin techo propio ni baños

Los locatarios de las naves tienen techo, agua y baños; los productores de San Gregorio no. El pasillo de venta que les fue asignado se inunda con la lluvia y deja de ser apto para vender.

Según Serralde y Enríquez, el agua corre entre las cajas de hortaliza y la mercancía que madrugaron a cosechar “queda en el charco”.

Explicaron que los chinamperos no se niegan a pagar. “Pedimos pagar lo justo, con reglas iguales para todos, y que la Central les entregue el acta que fijó la tarifa, el estado de adeudo actualizado y el tarifario vigente”.

Asimismo preguntan: ¿Quién ordenó el cierre de la zona de San Gregorio, y con qué fundamento, así como qué tarifa es la correcta, y por qué un espacio de San Gregorio cuesta más de once veces lo que cuesta el de un permisionario?

Externaron que el Gobierno de la Ciudad de México tiene el 51 % de la administración compartida de la Central. Los productores de Xochimilco esperan que use esa mayoría para sentar a la mesa a quienes fijan el cobro “y entregar los documentos que hoy no tenemos”.