La promotora cultural Lizette Pilar Santiago confirmó este 26 de agosto la conclusión de su etapa al frente del programa tradicional Miércoles de Danzón y del Festival Nacional de Danzón en la ciudad de Oaxaca de Juárez.

La coordinadora dio a conocer que dejó de encabezar la organización de estos eventos debido a la falta de condiciones para preservar los estándares de calidad que caracterizaron a la iniciativa a lo largo de más de dos décadas.

El pronunciamiento se originó luego de que diversos asistentes habituales cuestionaran a la organizadora sobre un presunto reinicio del baile en el Zócalo capitalino bajo la tutela gubernamental.

Ante estas dudas, Santiago aclaró que ni ella ni su equipo de trabajo forman parte de la logística actual, de los horarios ni de la selección de agrupaciones musicales, deslindándose formalmente del desarrollo de cualquier actividad que las instancias estatales lleven a cabo utilizando esa denominación.

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De acuerdo con los antecedentes expuestos por la coordinadora, durante la última semana de junio sostuvo una reunión con el titular de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta) tras presentarle un oficio por escrito.

En dicho documento manifestó su inconformidad por el deterioro en la ejecución del programa y advirtió que no continuaría prestando su nombre ni su trabajo a un esquema que no recibía la debida prioridad dentro de la política cultural oficial.

En aquel encuentro, la autoridad cultural estatal se comprometió a entregar, en un plazo breve, una propuesta integral para atender las deficiencias y resolver la situación operativa; sin embargo, tras dos meses de espera, dicho planteamiento nunca fue presentado.

Pese a esta omisión, las autoridades procedieron a reactivar las actividades en la plaza pública sin previa consulta con los creadores originales del concepto ni con la directiva del festival.

Santiago recordó que el proyecto nació hace 26 años como un esfuerzo ciudadano fundado por su padre, Luis Antonio Santiago León, consolidándose con el paso del tiempo como un referente artístico de la capital oaxaqueña.

Al no existir acuerdos con la administración estatal para garantizar la dignidad y el nivel técnico del programa tradicional, la promotora concluyó sus labores organizativas, señalando que cualquier informe sobre el nuevo formato oficial deberá solicitarse directamente a los funcionarios a cargo.