Santa Cruz Xoxocotlán, Oax. 12 de mayo.- El corazón xoxeño vuelve a latir lleno de orgullo y fervor en honor al Señor de la Ascensión. El repique de las campanas y el estallido de los cohetes anunciaron el inicio de la fiesta, que arranca entre color y tradición con un convite tradicional.
El encuentro comenzó al mediodía en la casa de la alcaldesa primera, Brenda Rosario Cervantes Caballero, donde el aroma del chichilo recién servido, las conversaciones entre familias y la llegada de las y los invitados anunciaban el inicio de una de las celebraciones más esperadas por la comunidad.
Con el primer estallido de los cohetes, las marmotas se alzaron como gigantes de tela para danzar al son de los instrumentos de la banda. Las canasteras y los faroles avanzaron, con la presidenta municipal Nancy Benítez Zárate encabezando este río de alegría, que transformó las calles en un espacio de comunidad y júbilo.
A su paso, la hospitalidad se desbordó en cada esquina con el ofrecimiento de bebidas tradicionales como el tepache, el téjate y el mezcal, que eran repartidos a las puertas de las casas durante el paso del contingente.
¡Que viva el Señor de la Ascensión! ¡Que viva Santa Cruz Xoxocotlán! Se escuchaba en el encuentro de una comunidad que no conoce el cansancio cuando la música de banda manda, uniendo a locales y extraños en un abrazo de identidad.
Ya entrada la noche, el Parque Central se iluminó con la quema de juegos pirotécnicos. Entre luces, humo y aplausos, la fe volvió a hacerse presente en miles de rostros que observaron el cielo encendido como símbolo de esperanza y celebración.
La jornada concluyó con una cena de hermandad en casa de la alcaldesa segunda, Irma Concepción Medina Martínez, donde la convivencia reafirmó que las tradiciones siguen siendo el alma de Xoxocotlán.
