La seguridad en el DIF Estatal es nuevamente cuestionada tras registrarse un nuevo incidente de “escape”. Apenas una semana después de que seis adolescentes lograran evadir la custodia de la institución, una menor de edad intentó escapar saltando la barda perimetral del recinto.
La maniobra, que movilizó al personal de vigilancia, puso en riesgo inminente la integridad física de la joven debido a la altura y peligrosidad de la estructura.
Este nuevo intento de huida ocurre en un contexto de vulnerabilidad institucional, que deja entrever que los protocolos de contención y supervisión han sido insuficientes para garantizar el resguardo de los internos.
El hecho de que se trate del segundo incidente de esta naturaleza en siete días ha levantado alarma entre la opinión pública, al sugerir que las causas que motivaron la fuga masiva anterior persisten sin ser atendidas adecuadamente por las autoridades.
Hasta el momento, la dirección del DIF Estatal no ha ofrecido detalles sobre el estado de salud de la menor ni sobre las medidas que se implementarán para evitar que estos eventos se repitan.
La falta de un pronunciamiento oficial aumenta la incertidumbre sobre las condiciones internas del centro, mientras diversos sectores de la sociedad exigen una revisión urgente de la seguridad y el trato que reciben los menores bajo la protección del Estado.
