México se desmorona y el gobierno lo niega”: PRI Oaxaca endurece críticas por inseguridad, desapariciones y abandono.
Oaxaca, 7 de abril 2026.- En conferencia de prensa, la dirigencia estatal del PRI en Oaxaca señaló: hoy nos encontramos con carreteras en abandono, instituciones rebasadas y un gobierno que, acusaron, ha optado por negar la realidad.
La presidenta estatal, Carmelita Ricárdez, abrió con un señalamiento concreto: la autopista Oaxaca–Puerto Escondido. Denunció derrumbes sin atender desde hace meses, tramos peligrosos sin señalización y cobros elevados que no se reflejan en condiciones de seguridad. Más que un caso aislado, lo planteó como ejemplo de un patrón de abandono en infraestructura, salud y seguridad.
El eje más fuerte fue la crisis de desapariciones. Con cifras que superan las 133 mil personas no localizadas y niveles de impunidad cercanos al 99 por ciento, Ricárdez acusó que el problema ya es de alcance global. Retomó los señalamientos de la Organización de las Naciones Unidas sobre México, destacando la activación de mecanismos internacionales que colocan al país bajo escrutinio. Cuestionó que desde el gobierno federal se desestimen estas alertas como “injerencistas”, cuando, dijo, evidencian un colapso institucional.
El secretario general, Jesús Madrid, reforzó la crítica al asegurar que Morena ya no tiene pretextos al concentrar el poder político, aunque sus afirmaciones sobre rechazo ciudadano contrastan con mediciones públicas recientes. Aun así, insistió en que existe un descontento creciente que, dijo, se reflejará electoralmente.
Desde lo social, Felicitas Hernández subrayó el rezago en comunidades indígenas y el abandono de regiones donde los accidentes carreteros se han vuelto recurrentes, mientras que Hugo Jarquín denunció la falta de apoyo a la banda filarmónica del estado, señalando contradicciones en la política cultural del gobierno.
La dirigencia priista también apuntó al campo, acusando que la importación de granos ha desplazado a productores nacionales y elevado los costos para campesinos, en un contexto donde, afirmaron, millones de hectáreas han dejado de sembrarse.
El PRI se asumió como oposición frontal, incluso marcando distancia de otros partidos a los que acusó de silencio o complicidad. Sin embargo, el contraste entre su discurso actual y su historial en el poder vuelve inevitable la pregunta sobre responsabilidades compartidas.
En línea con la dirigencia nacional, Ricárdez cerró refrendando su respaldo a Alejandro Moreno Cárdenas, retomando su postura de confrontación abierta y su llamado a no normalizar la crisis. “A México no se le defiende con discursos”, ha sostenido Moreno, y en Oaxaca el PRI intenta convertir esa consigna en bandera, mientras el país sigue esperando respuestas que no llegan.








