El sector empresarial mexicano enfrenta una crisis de supervivencia que va más allá de los mercados y es la inseguridad, dijo Juan José Sierra Álvarez, presidente nacional de Coparmex, al advertir que la extorsión se ha convertido en el “verdugo” de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) en todo el territorio nacional.
Durante su visita a Oaxaca, el portavoz del sector empresarial dijo que según los datos de la última encuesta de Coparmex (diciembre 2025), uno de cada dos socios ha sido víctima de algún delito, situando a la extorsión como la segunda causa de afectación, solo por debajo del robo de mercancía.
Sierra Álvarez fue enfático al señalar que este delito no solo despoja de recursos, sino que “mata” a las unidades económicas.
“La extorsión es el delito que mata a la MiPyME; con un solo evento las hace cerrar y conlleva a la pérdida del patrimonio familiar”, lamentó el líder empresarial.
Esta situación se agrava ante la falta de inversión provocada por la desconfianza y la inestabilidad en las “reglas del juego”, lo que ha derivado en un crecimiento económico estancado de apenas el 0.8% y una generación de empleo formal insuficiente para los 1.2 millones de jóvenes que se integran anualmente al mercado laboral.
A pesar de que la extorsión ha crecido un 78% en la última década, el dato más crudo es la invisibilidad del problema.
Sierra Álvarez informó que la cifra negra alcanza el 97%; es decir, de cada 100 delitos de extorsión, solo 3 se denuncian oficialmente.
“No podemos ver la dimensión real del problema porque el ciudadano no denuncia por miedo a represalias y por falta de confianza en la autoridad”, señaló.
El líder patronal hizo un llamado a los congresos estatales para armonizar la Ley General de Extorsión, pero también lanzó una dura crítica a nivel local: en diversas regiones, los empresarios reportan que la propia autoridad, lejos de proteger, se convierte en el “mayor extorsionador”.








