Noelia Castillo Ramos, de 25 años, recibirá esta tarde la eutanasia en la residencia donde vive en Sant Pere de Ribes (Barcelona). Su caso es considerado el primero en España en el que la muerte asistida se concede principalmente por sufrimiento psíquico derivado de una depresión severa y un trauma irreversible, aunque también presenta una lesión medular que la dejó parapléjica.
En 2022, Noelia fue víctima de una violación múltiple en un centro tutelado. El trauma desencadenó una depresión profunda que la llevó a intentar suicidarse lanzándose desde un quinto piso. Sobrevivió, pero quedó con una lesión medular irreversible y fuertes dolores crónicos. Tras casi dos años de proceso, la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña aprobó su solicitud en 2024. Su padre, con el apoyo de Abogados Cristianos, presentó recursos que retrasaron el procedimiento hasta que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazó paralizarlo de forma cautelar.
En una entrevista concedida a Antena 3, Noelia expresó: ‘Quiero irme ya y dejar de sufrir y punto. No tengo ganas de nada: ni de salir, ni de comer, ni de hacer nada. El dormir se me hace muy difícil y tengo dolor de espalda y de piernas’. Indicó que desea morir ‘mona’, vestida con su mejor ropa y maquillada, y que prefiere estar sola en el momento final, aunque ha invitado a su familia a despedirse previamente. Ningún miembro de su familia apoya la decisión.
La ley española de eutanasia, vigente desde junio de 2021, permite la muerte asistida en casos de ‘sufrimiento físico o psíquico grave, constante e intolerable’ derivado de una enfermedad grave e incurable o una condición médica grave y crónica que produzca incapacidad. El caso de Noelia ha generado un fuerte debate ético, médico y social en España sobre si la depresión resistente al tratamiento puede considerarse causa suficiente para acceder a la eutanasia, especialmente en personas jóvenes.
Organizaciones católicas y defensores de la vida han criticado duramente la decisión, mientras asociaciones a favor de la muerte digna defienden el derecho de Noelia a decidir sobre su propio cuerpo y sufrimiento. La Generalitat de Cataluña ha confirmado que el procedimiento se llevará a cabo conforme a la ley y con todas las garantías.
Este caso marca un precedente en la aplicación de la ley de eutanasia en España y ha colocado en el centro del debate público los límites entre el derecho a morir dignamente y la protección de la vida, especialmente cuando el sufrimiento tiene un fuerte componente psíquico.








