Decenas de peces y jaibas muertos aparecieron flotando o en las orillas del Río Seco, en la Villa Puerto Ceiba, Paraíso, Tabasco, según denuncias de pescadores y habitantes. Los afectados señalan que el fenómeno se relaciona directamente con el derrame de hidrocarburo detectado tras el incendio en la Refinería Olmeca el 17 de marzo, que dejó cinco trabajadores fallecidos y varios lesionados. El fuego se originó por desborde de aguas aceitosas debido a lluvias intensas y un corto circuito en un auto.
Vecinos reportaron una capa iridiscente de aceite en el agua, fuerte olor a hidrocarburo y azufre que obligó al cierre temporal de escuelas cercanas. Pescadores como los de Puerto Ceiba indicaron que sus redes y herramientas quedaron impregnadas, y que la mortandad afecta gravemente su fuente de ingresos principal. Algunos enterraron peces contaminados para evitar riesgos sanitarios, mientras otros exigieron compensaciones y justicia ambiental.
El Gobierno de México confirmó un operativo interinstitucional coordinado por Semar, Semarnat, Pemex, Profepa, ASEA y Semades Tabasco. Incluye recorridos de supervisión en el muelle y playa de la ENSAR Dos Bocas, instalación de barreras de contención en el Río Seco a la altura de la ranchería Limón para impedir la dispersión hacia la laguna Mecoacán, y recolección con cordones oleofílicos. Hasta ahora se han recuperado aproximadamente 240 kg de material impregnado con crudo. Profepa realiza inspecciones para verificar cumplimiento normativo, y ASEA solicitó a Pemex una Investigación de Causa Raíz.
La Capitanía de Puerto Regional Dos Bocas emitió un oficio declarando zona de precaución o restricción, limitando navegación, pesca y actividades marítimas por riesgo a la seguridad y medio ambiente. Pemex y autoridades aseguran que la refinería opera normalmente sin daños internos, pero el impacto en el Río Seco genera preocupación por la sensibilidad ecológica de la zona y el sustento de comunidades pesqueras.
Autoridades exhortan a evitar la zona afectada y reportar cualquier avistamiento adicional. El caso resalta tensiones entre desarrollo energético y preservación ambiental en Tabasco, sede de infraestructura estratégica nacional.









