En un mensaje de unidad entre el Poder Legislativo y la iniciativa privada, el senador Emmanuel Reyes Carmona, presidente de la Comisión de Economía, encabezó la toma de protesta de la Federación Oaxaca de la Confederación Nacional para el Desarrollo de la Sucroquímica y Sustentabilidad Energética (CONADESSE), que marca el inicio de una alianza estratégica para blindar el crecimiento económico del estado bajo criterios de sostenibilidad y responsabilidad social.
Reyes Carmona subrayó que el Senado de la República no será un ente ajeno al desarrollo regional, sino un aliado permanente. “No estarán solos; contarán con el acompañamiento del Senado para articular esfuerzos con el Gobierno de México y cumplir con los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo”, afirmó el legislador, al destacar que Oaxaca tiene el potencial de convertirse en el referente nacional de la Agenda 2030, particularmente en las metas de acción por el clima y vida de ecosistemas terrestres.
Por su parte, la nueva mesa directiva, liderada por Guadalupe Mara Trujillo, asumió el compromiso de vincular la productividad agrícola con la innovación tecnológica. El proyecto busca que sectores clave como el del agave, la caña de azúcar, el sorgo y el maíz no se limiten a la cosecha primaria, sino que se integren a una cadena de valor industrial que genere biocombustibles y derivados químicos de bajo impacto ambiental, aprovechando la infraestructura de los ingenios y el conocimiento técnico local.
El dirigente nacional de la CONADESSE, René Zacahula Domínguez, fue enfático al señalar que esta unión responde a una necesidad de “federalismo productivo”. Explicó que la organización operará en las ocho regiones de Oaxaca para descentralizar la inversión y asegurar que las pequeñas empresas y artesanos tengan el mismo peso que los grandes industriales en la toma de decisiones.
“Un confederado no se somete, coopera; no pierde identidad, la conserva para fortalecer a la nación”, sentenció.
Con la instalación de esta federación, Oaxaca se posiciona como el laboratorio de un nuevo modelo de economía circular. La meta para el periodo 2026-2030 es demostrar que la alta rentabilidad financiera es compatible con el cuidado del medio ambiente, estableciendo una plataforma que será replicada próximamente en estados como Puebla y Veracruz para consolidar el corredor industrial del sur-sureste mexicano.









