La Fiscalía General del Estado de Oaxaca, encabezada por Bernardo Rodríguez Alamilla, reveló que la investigación sobre el fatal accidente en San Pablo Guelatao dio un giro tras los resultados de los peritajes y exámenes toxicológicos.
El caso ha sido reclasificado como homicidio culposo, luego de confirmarse que el conductor del camión que transportaba madera dio positivo al consumo de alcohol y metanfetaminas.
Esta condición, sumada a las deficiencias técnicas de la unidad, fueron determinantes en el desenlace de la tragedia.
De acuerdo con el Fiscal en entrevista vía telefónica con el periodista Humberto Cruz, el vehículo presentaba fallas críticas específicamente en el sistema de frenos, lo cual tuvo una incidencia directa en el siniestro.
Ante estos hallazgos, la institución trabaja en acreditar la responsabilidad solidaria del propietario del camión, debido a que la persona que aparece como dueña en los registros legales no es la misma que iba conduciendo al momento del impacto.
El objetivo de esta línea de investigación es garantizar el acompañamiento constitucional y la reparación del daño para las víctimas.
Por su parte, el titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos, Manuel Maza Sánchez, confirmó que hasta la mañana de este lunes el saldo oficial es de cuatro personas fallecidas y seis heridos.
De estos últimos, se informó que tres fueron dados de alta en las últimas horas tras recibir atención médica. No obstante, las declaraciones oficiales del funcionario estatal generaron controversia al difundir información errónea sobre el estado de una de las víctimas indirectas.
A pesar de que Maza Sánchez aseguró durante la conferencia matutina que la propietaria de la tienda afectada había muerto en el impacto, familiares y la propia dueña del negocio desmintieron públicamente dicha versión.
La familia lamentó que las autoridades propaguen información falsa que lastima el entorno de la tragedia y exigieron mayor rigor en las declaraciones oficiales, calificando como un “milagro” que la mujer se encuentre con vida y en proceso de recuperación tras haber perdido su patrimonio y sustento.









