Organizaciones sociales y defensores de derechos humanos se manifestaron este viernes frente a Palacio de Gobierno, en la capital oaxaqueña, para exigir la presentación con vida de los hermanos Jorge Antonio y Saúl Antonio Procopio.
Ambos fueron privados de su libertad de manera violenta la tarde del jueves en la comunidad de San Juan del Río, perteneciente al municipio de Santa María Jacatepec, en la región de la Cuenca del Papaloapan.
Pedro García, integrante de la Coordinadora Contra la Represión y por la Justicia (CCRJ), encabezó la protesta y sentenció que “Oaxaca es peligroso” para quienes ejercen la labor social.
De acuerdo con los reportes, Jorge Antonio Procopio, reconocido defensor indígena chinanteco de la tierra, fue sustraído de su domicilio por un comando de hombres armados y encapuchados, quienes tras propinarles una severa golpiza a él y a su hermano, se los llevaron con rumbo desconocido.
El incidente ocurrió aproximadamente a las tres de la tarde, minutos después de que el propio activista alertara sobre actos de vigilancia.
Según testimonios de la zona, Jorge Antonio reportó que personas a bordo de un mototaxi lo estaban grabando, sumado a la presencia sospechosa de un automóvil negro que realizó rondines en la comunidad desde las primeras horas de la mañana.
Jorge Antonio Procopio destaca por su liderazgo en la defensa del territorio en su localidad, donde se ha organizado para impedir el despojo de tierras.
Debido a este perfil de resistencia, el Consejo Nacional de Pueblos en Lucha (CNPL) y otras agrupaciones calificaron el hecho como un ataque directo contra los protectores de los recursos naturales y la autonomía indígena en el estado.
Ante la gravedad de la situación, las organizaciones exigieron a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) y al Gobierno Estatal la localización inmediata de los hermanos Procopio.
Los manifestantes responsabilizaron directamente a las autoridades por la integridad física de los jóvenes y demandaron una investigación exhaustiva que ponga fin a la ola de intimidación y violencia que acecha a los movimientos sociales en la región.








