Una familia de indígenas desplazados de la etnia triqui, incluida una menor de seis años de edad, fue agredida a golpes y el padre de familia detenido por elementos de la Policía Estatal de la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca (SSP), minutos después de la culminación de las protestas con motivo del 8 de Marzo realizada en la capital del estado.
El Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (Cedhapi) denunció que una niña de seis años y dos jóvenes adultas fueron agredidas a golpes, al tiempo que el varón padre de familia permanece encarcelado hasta esta tarde, sin que, afirmó, exista un delito de por medio.
Las víctimas fueron identificadas como César Hernández (23 años), M. M. (24 años), su hija Dulce (6 años) y la joven Y. H. (21 años).
“El día 8 de marzo de 2024, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, se registró un grave incidente en el centro de la ciudad de Oaxaca de Juárez. Una familia triqui desplazada, integrada por cuatro personas, César Hernández (23 años), M. M. (24 años), su hija Dulce (6 años) y la joven Y. H. (21 años), fue agredida de manera violenta por elementos de la Policía Estatal del estado de Oaxaca”, señaló el Cedhapi.
La agrupación agregó que la familia de origen indígena, dedicada al comercio ambulante de ropa típica y con permiso oficial otorgado por el municipio de Oaxaca de Juárez, inició sus actividades desde las 8:00 horas de manera habitual; sin embargo, alrededor de las 19:30 horas, cuando se retiraban hacia su domicilio, fueron interceptados por policías estatales, quienes los acusaron de haber participado en la marcha conmemorativa.
“Pese a que la familia aclaró que no había participado en dicha movilización, los agentes intentaron detenerlos con violencia.”
“Durante el operativo, César Hernández Hernández fue aprehendido de forma arbitraria, y hasta el día de hoy permanece privado de su libertad en los separos de la Fiscalía de Justicia del Estado, sin que exista delito alguno en su contra. En el intento de detención, M. M. y Y. H. fueron golpeadas, mientras que la niña Dulce resultó con moretones y dolor en su brazo derecho, además del trauma psicológico por la violencia ejercida por los policías, siendo víctima de violencia a tan temprana edad.”
Ante ello, la organización y la familia de las víctimas exigieron una inmediata investigación de la violencia ejercida contra una niña y dos mujeres triquis desplazadas, la liberación de César Hernández Hernández, detenido de manera arbitraria, y “garantías de respeto a los derechos humanos de las familias desplazadas y comerciantes ambulantes en Oaxaca”.
Cedhapi resaltó que “este caso refleja una grave vulneración de derechos humanos que no puede quedar impune, menos aún en una fecha dedicada a la dignidad y lucha de las mujeres”.








