La mujer indígena Efrail Juárez López denunció este día haber sido víctima de violencia de género y presuntamente haber sido despojada del establecimiento comercial denominado Los Combinados, una taquería reconocida en la zona metropolitana de Oaxaca de Juárez.
A través de una misiva, la ciudadana acusó a su pareja sentimental de haber ejercido en su contra diversos tipos de violencia y divulgó un video, aparentemente grabado en 2025, en el que se observa a un hombre jalonearla y sacarla de una oficina.
“Pasaron décadas desde que viví situaciones que no sabía nombrar por parte de mi ex concubino Rafael R. G., hoy sé que fue violencia en todas sus manifestaciones hacia mí y hacia nuestros tres hijos”, afirmó a través de una misiva.
Agregó que desde 2009 trabajó para consolidar el negocio Los Combinados, “una taquería conocida y reconocida por muchos en Oaxaca”.
“Fue esfuerzo, jornadas largas, discriminación superada y una lucha constante por ocupar un espacio como mujer indígena empresaria en Oaxaca”, abundó.
Sin embargo, acusó que fue despojada del negocio que encabezó desde 2009.
“La violencia puede ser física, puede ser emocional, puede ser económica, y también puede convertirse en una forma de despojo.
“Hoy me encuentro fuera del negocio que construí desde 2009. No por decisión propia, sino por un contexto de violencia sistemática que vulneró mi seguridad y mi dignidad”.
Señaló que “he decidido compartirles una pequeña ventana de lo que he vivido durante gran parte de mi vida a través de estas imágenes que han marcando mi vida personal.
“Llegar a este punto es porque la violencia ejercida hacia mí encontró aliados, en el silencio cómplice de muchas personas a las que consideraba colaboradores, en las instituciones que en sus procesos lentos, revictimizantes e incluso corruptos, me dejan en la total indefensión mientras el hombre que me despojó usa todo su poder económico mal habido para arrebatarme mis derechos y dejándome en total desigualdad e indefensión”.
Abundó que la “violencia de género no solo lastima a una mujer, también borra trayectorias, invisibiliza esfuerzos y pretende apropiarse del trabajo ajeno, un trabajo que me permitió durante mucho tiempo ayudar a mi familia, a mi comunidad y a quien lo requiriera”.
La carta fue fechada el cinco de marzo de 2026.











