Este lunes la ciudad de Oaxaca de Juárez amaneció sitiada. Organizaciones sociales, encabezadas por el Frente Popular Revolucionario (FPR), y sindicatos independientes del sector salud, desplegaron una jornada de movilizaciones que mantiene bloqueadas al menos una decena de vialidades estratégicas y complejos gubernamentales.
Los manifestantes justifican estas acciones como el resultado de un “desinterés” de las autoridades estatales y federales para resolver demandas de justicia, seguridad y desarrollo social.
El conflicto radica en la falta de operatividad de los acuerdos establecidos con la Secretaría de Gobierno.
Los voceros del movimiento denunciaron que, aunque existe interlocución formal con el secretario Jesús Romero, los compromisos se estancan al llegar a dependencias operativas como la Fiscalía General del Estado.
Según los líderes sociales, los titulares de diversas secretarías entorpecen la gobernabilidad al mantener una política de “atención sin solución”, lo que ha agotado la paciencia de las comunidades del campo y los trabajadores de la ciudad.
En el ámbito de la justicia, la protesta enfatiza la impunidad en casos emblemáticos de asesinatos políticos.
Se exigió el esclarecimiento del homicidio de Tomás Martínez Pinacho, a cinco años de ocurrido, y el de Manuel Cartas, hace cuatro años, así como la presentación con vida de Laura Juárez.
Las organizaciones demandan que las investigaciones dejen de ser simulaciones y alcancen a los autores intelectuales, además de reclamar que el desarrollo social transite de programas asistencialistas a proyectos de infraestructura real en todas las regiones del estado.
Por su parte, el sector salud manifestó una profunda incertidumbre derivada de la transición al modelo IMSS-Bienestar.
Los trabajadores sindicalizados exigen respeto a su autonomía y claridad en los procesos laborales bajo este nuevo esquema federalizado.
Esta preocupación ha derivado en la toma de las oficinas de los Servicios de Salud en la calle de J. P. García y del complejo administrativo de IMSS-Bienestar, sumándose al cierre de Ciudad Judicial y de la Junta de Conciliación y Arbitraje, dejando sin operatividad diversos trámites ciudadanos.
El colapso vial afecta puntos críticos como la avenida Independencia, la carretera 190 a la altura de la Secretaría de Infraestructuras, la avenida Heroico Colegio Militar y el bulevar Eduardo Vasconcelos.
Los manifestantes han advertido que no liberarán las vialidades ni los edificios públicos hasta establecer un diálogo directo con el titular del Ejecutivo estatal, advirtiendo que el ritmo de las movilizaciones podría elevarse si persiste el “doble discurso” gubernamental que atiende las mesas de diálogo pero no resuelve las problemáticas de fondo.









