Este viernes se confirmó el fallecimiento de Javier Cruz Lázaro, un joven de 28 años que resultó gravemente herido tras la explosión de su taller de pirotecnia el pasado miércoles.
Javier, quien hace cinco años emprendió en el oficio familiar siguiendo la tradición de sus parientes en Asunción Nochixtlán, no logró sobrevivir a las quemaduras que cubrían el 90% de su cuerpo, pese a los esfuerzos médicos en el hospital general Aurelio Valdivieso.
El incidente ocurrió alrededor de las 20:00 horas del miércoles 18 de febrero en la colonia El Vergel. El estruendo, que se escuchó a varios kilómetros a la redonda, movilizó de inmediato a elementos de Protección Civil de Etla y San Pablo, al cuerpo de bomberos y a la Comisión Nacional de Emergencias.
Testigos y videos difundidos en redes sociales dieron cuenta de la magnitud de las llamas, mientras la policía vial estatal abría paso a la ambulancia que trasladaba al joven en estado crítico.
Este deceso eleva la cifra de víctimas fatales en la entidad a cuatro personas en últimos días, periodo en el cual se han registrado tres explosiones de polvorines.
El recuento de tragedias inició el pasado 7 de febrero en San Mateo Sosola, donde tres personas perdieron la vida. Posteriormente, el lunes 16, otro estallido en San Andrés Andúa dejó cuatro personas con quemaduras de segundo y tercer grado, identificadas por sus iniciales como F. J. G. A., K. J. R., P. J. G. y L. R. S., quienes aún reciben atención médica.
Ante la recurrencia de estos accidentes y la pérdida de vidas jóvenes como la de Javier, quien inició en este difícil trabajo a los 23 años, las autoridades estatales han anunciado la realización de un censo de los talleres de pirotecnia en la región.
El objetivo es regularizar aquellos que operan sin los permisos correspondientes y establecer medidas de seguridad que eviten que la fabricación de fuegos artificiales continúe cobrando vidas en los Valles Centrales y la Mixteca.








