A prácticamente un mes de su desaparición, las autoridades de Sinaloa continúan sin dar noticias del paradero del ingeniero oaxaqueño Pablo Osorio Sánchez, desaparecido desde el 23 de enero de 2026 en Concordia, Sinaloa.
El fiscal de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, sostuvo este jueves que la entidad que encabeza ha solicitado información a su homóloga de Sinaloa a efecto de conocer los avances de las pesquisas para localizar al ciudadano originario de Tlaxiaco; sin embargo, indicó que los reportes no le han sido enviados.
En ese sentido, refirió que es altamente factible que las autoridades continúen en el proceso de determinar, a través de pruebas genéticas, si algunos de los restos humanos encontrados en la fosa clandestina, donde también fueron localizados los restos de cinco mineros ya identificados, pudieran tratarse del ingeniero oaxaqueño.
“Hemos pedido a la Fiscalía de Sinaloa que nos informe y, desafortunadamente, hasta el momento no se nos ha hecho así; sin embargo, vamos a estar insistiendo”, indicó el funcionario.
Consultado sobre el porqué las autoridades de Sinaloa o autoridades federales han tardado para confirmar o descartar genéticamente que restos del ciudadano oaxaqueño pudieran haber sido inhumados ilegalmente, subrayó que se trata de “un proceso técnico”.
Agregó: “Desafortunadamente, cuando encuentras restos, no están en condiciones ya para poderlos reconocer por parte de sus familias y, entonces, lo que haces es un proceso de ADN… buscas justamente a través de esta técnica tratar de identificar si la prueba tiene compatibilidad con su familia. Desafortunadamente no es tan rápido… es un proceso técnico-científico y esto es lo que lleva, digamos, el retraso.
“Generalmente cuando sucede una actividad de ese tipo, cuando se encuentran restos, lo que haces es eso. Yo entiendo que se debe estar haciendo esa situación. Vamos a preguntar con la Fiscalía de aquel estado para servir como puente en esa lógica con la familia”, precisó.









