Personal del Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso” realizó una movilización en la capital oaxaqueña para denunciar lo que calificaron como un fracaso del sistema IMSS-Bienestar en la entidad.
Patricia Méndez, representante sindical del nosocomio, aseguró que a pesar del cambio de nombre y la transición administrativa, el nuevo modelo no ha definido una cartera de servicios clara y ha operado bajo un esquema de incertidumbre que afecta a 25 estados del país.
Los manifestantes señalaron que la reforma laboral implícita en este sistema atenta contra la estabilidad de los trabajadores, quienes hasta el momento carecen de certeza jurídica sobre su estatus tras la transferencia al modelo federal.
Aunado a ello se suma el enojo por un desabasto crítico de medicamentos y material de curación, el cual estiman entre un 40 % y 50 %, contradiciendo las cifras oficiales emitidas por el gobierno federal.
A la falta de insumos médicos se suma el deterioro de los servicios básicos, denunciando que el suministro de agua que llega al hospital es de pésima calidad.
Según los testimonios, aunque se han entablado mesas de diálogo con la Secretaría de Gobierno, las entregas de equipo han sido insuficientes o no corresponden a las necesidades reales para la atención de la población, manteniendo al personal en condiciones precarias para ejercer su labor.
En el ámbito laboral, los trabajadores denunciaron violaciones a sus derechos y convenios previos, como el incumplimiento del pago de días festivos y la retención de estímulos mensuales que no han sido liquidados desde el mes de octubre.
Asimismo, señalaron que la administración estatal ha evadido la resolución de temas como las vacaciones de “mediano riesgo”, argumentando que toda decisión debe ser autorizada por la coordinación federal del IMSS-Bienestar.
Esta centralización de funciones ha generado un cuello de botella administrativo que impide acuerdos internos y vulnera las condiciones generales de trabajo establecidas en los reglamentos vigentes.
La movilización, que partió de la Fuente de las Ocho Regiones hacia las oficinas de los Servicios de Salud de Oaxaca, tuvo como objetivo visibilizar una lucha que busca unificar a los trabajadores formalizados y regularizados.
El personal advirtió que no se puede continuar gobernando con soluciones a corto plazo mientras se compromete el futuro de la salud pública.
Tras la protesta, los trabajadores esperan una respuesta concreta en las mesas de trabajo programadas, advirtiendo que la falta de respuestas claras sobre la certeza laboral y el equipamiento hospitalario mantendrá el clima de inestabilidad en el sector salud del estado.









