Oaxaca de Juárez a 10 de febrero.— En conferencia de prensa, la dirigencia del PRI Oaxaca cuestionó al gobierno de Morena por la distancia entre su discurso y la realidad que enfrentan las familias oaxaqueñas. Trabajo, salud, uso de recursos públicos e infraestructura concentraron un posicionamiento que apuntó a inconsistencias, omisiones y decisiones sin resultados visibles.
La presidenta estatal del partido, Carmelita Ricardez, afirmó que la reducción de la jornada laboral a 40 horas, como la impulsa Morena, no representa un alivio real para los trabajadores. Explicó que el dictamen mantiene seis días de trabajo, pospone el beneficio hasta 2030 y permite semanas laborales que pueden rebasar las 50 horas con horas extra. En Oaxaca, dijo, eso se traduce en el mismo desgaste y el mismo gasto cotidiano. En el mismo mensaje, advirtió que el brote de sarampión es una alerta grave, al tratarse de una enfermedad que estaba controlada cuando el sistema de vacunación funcionaba y llegaba a las comunidades. Hoy, sostuvo, hay alertas epidemiológicas y preocupación en escuelas y centros de salud, un riesgo mayor en un estado con comunidades dispersas.
El secretario general del PRI Oaxaca, Jesús Madrid, puso el acento en el uso de los recursos públicos. Cuestionó en qué se están gastando los impuestos cuando persisten deficiencias en medicamentos, salud y apoyo a la economía familiar. Señaló que durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se destinaron millones de libros a Cuba, con un costo cercano a los 387 millones de pesos, y que en la actual administración federal se estarían asignando otros 500 millones de pesos bajo el argumento de apoyos humanitarios, además del envío de combustible, mientras en México se encarece la canasta básica y se descuida al campo. También criticó actitudes de soberbia desde el poder judicial y afirmó que ese tipo de conductas no representan a Oaxaca ni a sus comunidades.
El delegado del Comité Ejecutivo Nacional, Heliodoro Díaz, retomó el posicionamiento del presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, respecto a la reforma laboral. Explicó que el partido acompañará la discusión en lo general, pero en lo particular hará observaciones y votará en contra al considerar que la propuesta de Morena es demagógica y difiere el beneficio real hasta 2030. Señaló que una reducción efectiva de la jornada debe ir acompañada de incentivos a la inversión productiva para que el capital pueda responder y el beneficio a los trabajadores sea sostenible, no un anuncio.
Díaz añadió que Morena carece de autoridad moral para presentarse como defensor de los trabajadores en Oaxaca, luego de que el gobierno estatal y el Congreso local aprobaran el despido de más de mil 300 empleados públicos. Calificó esa decisión como una incongruencia grave y como parte del rechazo social a la forma en que se ha administrado el estado en los últimos años.
La conferencia también abordó el estado de las carreteras. Ricardez recordó que la vía al Istmo sigue cerrada, que la carretera a la Costa permanece abandonada y que la de Puerto Escondido no debería cobrarse por sus condiciones. Sobre la Oaxaca – Puebla, dijo que lleva años en reparación sin resultados claros, y advirtió que la supercarretera a la Costa se ha convertido en un riesgo para quienes la transitan.
La dirigencia priista señaló que estas posturas forman parte de los acuerdos de la plenaria de legisladores del PRI para integrar su agenda legislativa. El mensaje final fue directo: una reforma laboral que no reduce el desgaste, un sistema de salud que permite el regreso de enfermedades prevenibles y un uso del dinero público que no se explica no son avances. En Oaxaca, insistieron, se necesitan resultados y rendición de cuentas.









