Tras el revés político que significó la jornada de Revocación de Mandato, el gobernador Salomón Jara Cruz reconoció formalmente el descontento de la ciudadanía, particularmente en los sectores urbanos.
En un giro de postura, el mandatario admitió que su administración descuidó las demandas de las grandes ciudades por centrarse en las zonas rurales, lo que ha generado un clima de insatisfacción que ahora busca revertir con un golpe de timón en su estructura de gobierno.
El mandatario estatal confirmó que será la próxima semana cuando se desate una “cascada” de relevos dentro de la administración pública.
Jara Cruz señaló que todo el gabinete, tanto legal como ampliado, ha sido sometido a una evaluación crítica y objetiva, advirtiendo que los movimientos no serán simples ajustes de forma.
Según el gobernador, el objetivo es purgar las áreas que no han dado resultados y reorientar las políticas públicas hacia el combate a la inseguridad y la modernización de infraestructura.
Esta reorganización masiva surge luego de días de críticas a nivel nacional y de que el propio mandatario intentara minimizar los resultados de la consulta.
Sin embargo, la presión social obligó a posponer los anuncios individuales para presentar un “relanzamiento” integral.
Con esta estrategia, el Ejecutivo estatal pretende enviar un mensaje de renovación, asegurando que los despidos y cambios de mandos obedecen estrictamente a la exigencia ciudadana y no a una estrategia cosmética para simular estabilidad.









