Por segundo día consecutivo, la capital oaxaqueña se encuentra sumida en el colapso vial debido a las movilizaciones de los integrantes de la Sección 22 de la CNTE.
En esta ocasión, docentes de los niveles de Secundarias Técnicas y Educación Física han cerrado puntos estratégicos para exigir respuestas concretas a demandas laborales que, aseguran, llevan años en el tintero.
Desde las primeras horas de este miércoles, los manifestantes instalaron retenes y cerraron la circulación en la Carretera Federal 190, afectando dos de las arterias más importantes de la ciudad: el Crucero de Fonapas y la zona de la terminal ADO, donde impiden el paso hacia el Centro Histórico y la zona norte. Asimismo, en el Monumento a Juárez (salida a Huayápam), bloquean la conexión con el Istmo de Tehuantepec y municipios conurbados.
Rafael Vásquez Cortés, titular de la Secretaría de Trabajos y Conflictos del nivel de Secundarias Técnicas, informó que la decisión de salir a las calles por segundo día se tomó tras el fracaso de las mesas de diálogo instaladas el día de ayer. Según el dirigente, no existen avances significativos que den certeza a los trabajadores.
“Las bases han sido claras: no aceptaremos una minuta más de acuerdos que no se cumplen. Nos mantendremos en paro de actividades y en movilización permanente hasta que se logre el pago real de los adeudos”, afirmó Vásquez Cortés.
El trasfondo de la protesta es una crisis financiera que afecta directamente el sustento de cientos de maestros. La dirigencia denunció que existen casos críticos de docentes que no han percibido un sueldo desde hace diez años, a pesar de estar frente a grupo y cumplir con sus funciones administrativas y académicas.
Hasta el momento, miles de ciudadanos se han visto obligados a realizar transbordos o caminar largas distancias para llegar a sus centros de trabajo. Por su parte, el magisterio advirtió que no liberarán las vialidades hasta recibir una propuesta económica tangible, dejando claro que el diálogo ya no es suficiente si no viene acompañado de pagos inmediatos.
Se recomienda a la población tomar rutas alternas y evitar las zonas de conflicto, ya que no se prevé una liberación pronta de las vías.









