El cuerpo de una ciudadana canadiense identificada como Jo Anne de Gagne, de 68 años, permanece bajo resguardo sanitario en el Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso” desde el pasado mes de diciembre.
A casi un mes de su fallecimiento, el personal del nosocomio, perteneciente al sistema IMSS-Bienestar, denunció una omisión de respuesta efectiva por parte de las autoridades migratorias, judiciales y consulares, lo que ha generado un vacío legal y administrativo que la unidad médica no puede solventar de forma autónoma.
De acuerdo con el expediente clínico, la paciente ingresó en estado crítico y murió a causa de un choque séptico pulmonar, neumonía intrahospitalaria y neumopatía intersticial, supuestamente.
Pese a que el hospital ha mantenido el cuerpo en un enfriador, el cual es obsoleto, hasta el momento no se ha presentado ningún familiar o representante legal para reclamar los restos, y tampoco se ha esclarecido su situación migratoria ni su condición jurídica definitiva en el país.
La urgencia de una intervención institucional se ve reforzada por el hallazgo de pertenencias personales de la fallecida, entre las que se encuentran teléfonos móviles, tarjetas bancarias y otros bienes localizados tanto en el hospital como en el hostal donde residía.
La falta de un procedimiento legal definido impide el manejo adecuado de estos activos y mantiene el caso en un estado de incertidumbre que sobrepasa las funciones del personal sanitario.
Trabajadores de la institución, quienes solicitaron el anonimato, calificaron la situación como un “abandono institucional” que impone una carga operativa y humanitaria injustificada al hospital.
Según señalaron, el centro médico ha cumplido cabalmente con su responsabilidad médica, pero enfatizaron que no les corresponde sustituir las funciones de las autoridades competentes, instando a una resolución inmediata que garantice la dignidad humana y el respeto al cuerpo de la ciudadana extranjera.









